La salud de hierro de la música antigua y barroca

Bernard Coutaz, fundador de Harmonia Mundi, cumple 50 años al frente de un sello centrado en la producción de novedades. No edita recopilaciones ni salda sus fondos.

Hace medio siglo, cuando el microsurco aún estaba en pañales, Bernard Coutaz (Saint Auban sur Ouveze, 1922), que entonces ejercía el periodismo, decidió dar un vuelco a su vida. Abandonó su puesto en la redacción del diario La Croix -“no soportaba la autoridad de los redactores jefes”- y fundó en París una empresa, a la que puso el nombre de Harmonia Mundi, con la intención de abrirse un hueco en el mercado del disco. Para soltar amarras, reclutó a mil melómanos dispuestos a comprar unas pocas acciones -tres como máximo, a cien francos antiguos por acción- de la nueva sociedad, que abrió su catálogo con un disco, a priori nada comercial, Cantos de la liturgia eslava. Así nació, en 1958, Harmonia Mundi, que es hoy el primer productor francés en el sector del disco clásico y uno de los más importantes sellos independientes del mundo.

“A pesar de las predicciones catastrofistas, yo creo sinceramente en el futuro del disco clásico”

Acostumbrado a hacer realidad sus sueños, Coutaz, a sus 85 años, acude cada mañana, muy temprano, a la casa de labor del siglo XVII, cerca de Arlès, donde están instaladas las oficinas y el gran almacén de la compañía, entre arrozales bañados por el sol y los colores únicos de la Camarga. Allí, rodeado de paz y silencio, lleva las riendas de la empresa junto a su mujer, Eva Coutaz, responsable artística de un sello que mantiene como motor espiritual la música antigua y barroca, sin desdeñar el repertorio romántico y contemporáneo. Este año celebran su 50º aniversario y lo hacen plantando cara a la crisis de la industria produciendo alrededor de 60 novedades anuales en Francia y en sus cinco filiales en Alemania, Benelux, España, Reino Unido y Estados Unidos.

Frente a los agoreros que dan al disco por enterrado, Coutaz responde con una salud económica y artística de hierro, aunque lamenta la progresiva desaparición de las tiendas, tendencia a la que planta cara a través de sus propias tiendas propias -ya tienen 44 en Francia y tres en España (Girona, Madrid y Santander)-. “Las multinacionales llevan años llorando por la crisis de la industria y muchos vaticinan el inminente final del CD pero, a pesar de las predicciones catastrofistas, yo creo en el futuro del disco clásico”, dice Coutaz con una convicción basada en su propia experiencia. “Las ventas han bajado por la desaparición de las tiendas y por la avaricia de las multinacionales que sólo buscan beneficios rápidos, pero nosotros, que reinvertimos todas las ganancias en la producción de nuevas grabaciones, hemos crecido en ventas este año”.

Para combatir la crisis de la industria, Coutaz recomienda paciencia. “Hay mucha gente que parece empeñada en enterrar el disco sin que esté muerto. Quienes en 1995 aseguraban que las descargas digitales acabarían en diez años con el disco compacto, se equivocaron por completo, puesto que en estos momentos las descargas no representan más que el 5% de las ventas. Claro que hay futuro para el disco, porque no hay crisis en la música”.

Su idea es que hay muchas músicas por descubrir y grabar, muchos intérpretes con carisma dispuestos a ofrecer nuevas lecturas de los clásicos. Y como muestra de lo que dice cita un ejemplo: “Cuando uno de nuestros artistas, el pianista Alexandre Tharaud, nos propuso grabar piezas de Couperin en un piano Steinway, le apoyamos plenamente y el resultado, que al principio podía sorprender en un sello que precisamente ha labrado su prestigio en la interpretación con instrumentos de época, fue un éxito de ventas. Hay que tener amplitud de miras. Y paciencia a la hora de obtener un razonable margen de beneficios”.

Su sello discográfico no edita recopilatorios, tampoco saldan su fondo de catálogo, ni buscan la rentabilidad inmediata. Además es el sello clásico que más grabaciones nuevas lanza al mercado actualmente. “En la música clásica cada nueva grabación tiene por delante una larga vida comercial si posee un nivel de excelencia técnica y artística. No fabricamos discos para venderlos en una semana, sino para que duren. Nuestro primer disco, publicado hace medio siglo, sigue en catálogo y lleva vendidas más de 200.000 copias. Lo mismo pasa con las grabaciones de uno de los artistas que más me ha impresionado, el desaparecido contratenor Alfred Deller. Y cuando tenemos un éxito inmediato, como el Don Giovanni mozartiano dirigido por René Jacobs, que vendió 50.000 copias en pocas semanas, lo celebramos, pero sin perder de vista que el secreto de nuestra supervivencia es reinyectar las ganancias en nuevos proyectos sin bajar la calidad artística y editorial de nuestras producciones. La riqueza de un sello es producir más discos, no licenciar las grabaciones de su fondo de catálogo para que se vendan a un euro en las grandes superficies comerciales. Nosotros no la hacemos, ni tampoco lanzamos recopilatorios que lo único que hacen es saturar el mercado”.

Para un hombre con la experiencia y la paciencia de Coutaz, la previsible desaparición del disco compacto a causa de los nuevos hábitos en el consumo de música auspiciados por las nuevas tecnologías no se cierne como una amenaza. “Editar discos es un oficio tan bello y artesanal como editar un buen libro. Cuidar la calidad del papel, escoger las ilustraciones, diseñar la portada…, el objeto que contiene la música grabada debe ser cuanto más bello mejor. Abaratar costes, mermar la calidad para buscar más ganancias, supone traicionar la confianza del público que espera lo mejor de nosotros. Por eso no temo la desaparición del cedé. Vivimos bajo demasiadas presiones, pero el disfrute de la música exige buscar tiempo para sentarse y, tranquilamente, gozar una buena interpretación, y mientras tengamos oídos, ojos y manos, tendremos ganas de mirar y tocar el disco, de tenerlo en casa”.

Pese a los años transcurridos le sigue gustando su oficio. Por eso lamenta la desaparición de puntos de ventas, “cada vez hay menos tiendas de música en las grandes ciudades, y el público tiene menos oportunidades de ver los discos, poderlos escuchar o hablar con el vendedor. Cuando vimos que en Francia desaparecerían los comercios discográficos, abrimos nuestra propia cadena de tiendas, que cada vez tienen más éxito y representan ya el 26% de nuestra cifra de negocios. También funcionan bien los puntos de venta en librerías -muchos melómanos son también ávidos lectores-, los propios auditorios y festivales. Hay muchas personas que se han emocionado en un concierto y al salir quieren comprar alguna grabación de los artistas que ha escuchado”.

Artistas consagrados que permanecen fieles al sello desde que comenzaron su carrera, como René Jacobs y Philippe Herreweghe, conviven en su catálogo con nuevos valores, como los pianistas Alexandre Tharaud, Paul Lewis y el español Javier Perianes, el violonchelista Jean-Guihen Queyras, la violinista Isabelle Faust, el Cuarteto Jerusalem o el barcelonés Cuarteto Casals. La fidelidad es un valor muy preciado en Harmonia Mundi, que ha visto crecer a artistas pero también ha sufrido la marcha de músicos tras haber impulsado sus carreras, como es el caso del director William Christie o el contratenor Andreas Scholl, aunque este último ha vuelto a casa tras una mala experiencia… “Mentiría si le dijera que no lamenté su marcha. Miles de melómanos descubrieron las óperas de Lully con las históricas producciones que hicimos con Christie, pero el tiempo me ha demostrado que, cuando una multinacional no satisface los deseos de un artista, quiere volver con nosotros. Andreas Scholl se fue por dinero pero ya ve, ahora ha vuelto porque aquí puede grabar el repertorio que le interesa. Muchos artistas de primera fila, como el barítono Matthias Goerne, el Cuarteto de Tokio o el pianofortista Andreas Staier, han venido a nuestra casa tras comprobar el poco interés que despertaban sus proyectos en otros sellos que les prometieron el oro y el moro”. –

Retirado daqui.

.:interlúdio:. Charlie Mingus – East Coasting

O mês de agosto de 1957 deu ao mundo os melhores frutos de todos os tempos. Dentre estes, há East Coasting, um disco mais tranqüilo e comportado de Charlie Mingus, identificado — e com razão — como um gênio visceral e de vanguarda. Aqui, Mingus nos contraria, mas cria um disco de extraordinária qualidade com um sexteto que, bem, que sexteto!

Clarence Shaw (trumpet)
Jimmy Knepper (trombone)
Curtis Porter (alto sax, tenor sax)
Bill Evans (piano)
Charles Mingus (bass)
Dannie Richmond (drums)

Ao lado dos habituais Knepper e Richmond, temos Clarence Shaw, Curtis Porter e um pianista que não necessito apresentar. O melhor deste CD é o maravilhoso standard Memories Of You, a turbulenta West Coast Ghost e a comovente Celia. Para mim, um admirador do Mingus revolucionário, foi uma grata surpresa conhecer algumas de suas composições mais tranqüilas, mas, como sempre, de altíssimo nível. Nada de agressividade rítmica, mensagens políticas ou antiracistas neste belo East Coasting. Enjoy!

Charlie Mingus – East Coasting
1. Memories Of You
2. East Coasting
3. West Coast Ghost
4. Celia
5. Conversation
6. Fifty-First Street Blues
7. East Coasting (Alternate Take 3)
8. Memories Of You (Alternate Take 3)

BAIXE AQUI (Parte 1) – DOWNLOAD HERE (Part 1)

BAIXE AQUI (Parte 2) – DOWNLOAD HERE (Part 2)

Arvo Pärt (1935-) – Tabula Rasa, Colagem sobre Bach e Sinfonia Nº3

Arto Pärt é um estoniano — talvez seja o único vivente nascido na Estônia que eu tenha ouvido falar — que compõe uma obra muito ligada ao passado. Não gosto muito de suas composições, algumas hipnoticamente repetitivas, outras sem movimento algum, feitas só de harmonias. Questão de gosto. Pärt, assim como Reich, devem muito de sua fama a Manfred Eicher, dono da gravadora ECM, que começou a divulgá-los nos anos 70 e 80. Pärt naturalizou-se austríaco e hoje vive em Berlim.

Temos aqui a obra mais famosa de Pärt, Tabula Rasa, que já foi pedida e repedida por nossos visitantes-ouvintes. É bonita e interessante. Desta forma, neste sonolento sábado de manhã, reabrimos nosso SAC, o qual já está fechado para que vocês não se acostumem…

Arvo PART: Tabula Rasa / Symphony No. 3

Tabula Rasa
1. Ludus 00:09:50
2. Silentium 00:14:42

Collage uber Bach
3. Toccata 00:02:47
4. Sarabande 00:03:08
5. Ricercare 00:01:44

Symphony No. 3
6. First Movement 00:06:29
7. Second Movement 00:06:10
8. Third Movement 00:07:43

Lesley Hatfield, violin
Rebecca Hirsch, violin
Ulster Orchestra
Takuo Yuasa, Conductor

BAIXE AQUI – DOWNLOAD HERE

J.S. Bach (1685-1750) – Oratório da Páscoa e Magnificat

Como no próximo domingo teremos a Páscoa, vamos a uma postagem alusiva ao coelhinho. Neste CD, acompanhando o Oratório, temos o Magnificat. Creio que já postamos ambas as obras, mas resolvi postar esta versão no Oratório basicamente por causa da esplêndida transparência da orquestra de Koopman na Sinfonia inicial e, principalmente, na ária “Sanfte soll mein Todeskummer”, uma das minhas mais radicais preferências no repertório bachiano.

O Magnificat de árias curtas e certeiras não preciso comentar, certo? E quem pensa que eu farei o trocadilho com magnífico se fudeu porque eu não vou fazer!

J.S. Bach – Oratório da Páscoa e Magnificat

1. Easter Oratorio BWV 249: Sinfonia
2. Easter Oratorio BWV 249: Adagio
3. Easter Oratorio BWV 249: Chorus: ‘Kommt, eilet und laufet’
4. Easter Oratorio BWV 249: Recitativo: ‘O kalter Manner Sinn!’
5. Easter Oratorio BWV 249: Aria: ‘Seele, deine Spezereien’
6. Easter Oratorio BWV 249: Recitativo: ‘Hier ist die Gruft’
7. Easter Oratorio BWV 249: Aria: ‘Sanfte soll mein Todeskummer’
8. Easter Oratorio BWV 249: Recitativo: ‘Indessen seufzen wir’
9. Easter Oratorio BWV 249: Aria: ‘Saget, saget mir geschwinde’
10. Easter Oratorio BWV 249: Recitativo: ‘Wir sind erfreut’
11. Easter Oratorio BWV 249: Chorus: ‘Preis und Dank’
12. Magnificat BWV 243: Chorus: ‘Magnificat anima mea Dominum’
13. Magnificat BWV 243: Aria: ‘Et exsultavit spiritus meus in Deo’
14. Magnificat BWV 243: Aria: ‘Quia respexit humilitatem’
15. Magnificat BWV 243: Chorus: ‘Omnes generationes’
16. Magnificat BWV 243: Aria: Quia fecit mihi magna qui potens est’
17. Magnificat BWV 243: Aria: ‘Et misericordia’
18. Magnificat BWV 243: Chorus: ‘Fecit potentiam in brachio suo’
19. Magnificat BWV 243: Aria: ‘Deposuit potentes de sede’
20. Magnificat BWV 243: Aria: ‘Esurientes implevit bonis’
21. Magnificat BWV 243: Chorus: ‘Suscepit Israel puerum suum’
22. Magnificat BWV 243: Chorus: ‘Sicut locutus est ad patres nostros’
23. Magnificat BWV 243: Chorus: ‘Gloria Patri, gloria Filio’

Lisa Larsson
Elisabeth von Magnus
Klaus Mertens
Gerd Türk
Bogna Bartosz

Amsterdam Baroque Orchestra and Choir
Ton Koopman

BAIXE AQUI – DOWNLOAD HERE

The Sóstenes Files – Ludwig van Beethoven (1770-1827) – Sonatas para Piano (CDs de 1 a 5)

Três recados para o Sóstenes: (1) muito obrigado!; (2) está cada vez mais complicado pegar as coisas no Megaupload, tive até que voltar ao Windows Explorer para que o Mega não contaminasse meu Firefox; (3) o CD 7 das sonatas de Beethoven está incompleto, tem somente duas faixas quando deveria ter sete.

Bem, aqui, nestes cinco CDs, temos a metade das sonatas para piano de Ludwig van. Depois posto o resto. Não sou um grande conhecedor das sonatas iniciais, mas gostei bastante das versões de Claudio Arrau. Fiquei apenas decepcionado com alguns maneirismos utilizados na Sonata Nº 13. Porém a qualidade de todo o restante — algumas horas! — fez com que eu passasse os últimos três dias ouvindo esses CDs sem parar e sem o menor incômodo.

Uma coisa admirável é a evolução que Beethoven, nascido 14 anos após Mozart, apresenta em relação a este. Pensava que as sonatas iniciais eram gentis e despreocupadas como a maior parte da obra pianística de Mozart. Estava enganado, são mundos inteiramente à parte.

Beethoven – Sonatas para piano

Disc: 1
Sonata 01 in F Op.2,1
1. 1. Allegro
2. 2. Adagio
3. 3. Menuetto (Allegretto)
4. 4. Prestissimo

Sonata 02 in F Op.2,2
5. 1. Allegro vivace
6. 2. Largo appassionato
7. 3. Scherzo (Allegretto)
8. 4. Rondo (Grazioso)

Sonata 05 in C Op.10
9. 1. Allegro molto e con brio
10. 2. Adagio molto
11. 3. Finale (Prestissimo)

Sonata 19 in G Op.49.1
12. 1. Andante
13. 2. Rondo (Allegro)

BAIXE AQUI O CD1 – DOWNLOAD CD1 HERE

Disc: 2
Sonata 03 in C Op.2,3
1. 1. Allegro con brio
2. 2. Adagio
3. 3. Scherzo (Allegro)
4. 4. Allegro assai

Sonata 04 in Eb Op.7
5. 1. Allegro molto e con brio
6. 2. Largo, con gran espressione
7. 3. Allegro
8. 4. Rondo (Poco allegretto e grazioso)

BAIXE AQUI O CD2 – DOWNLOAD CD2 HERE

Disc: 3
Sonata 06 in F Op.10
1. 1. Allegro
2. 2. Allegretto
3. 3. Presto

Sonata 07 in D Op.10
4. 1. Presto
5. 2. Largo e mesto
6. 3. Menuetto (Allegro)
7. 4. Rondo (Allegro)

Sonata 08 in C Op.13 “Pathetique”
8. 1. Grave – Allegro di molto e con brio
9. 2. Adagio cantabile
10. 3. Rondo (Allegro)

Sonata 09 in E Op.14,1
11. 1. Allegro
12. 2. Allegretto
13. 3. Rondo (Allegro comodo)

BAIXE AQUI O CD3 – DOWNLOAD CD3 HERE

Disc: 4
Sonata 10 in G Op.14,2
1. 1. Allegro
2. 2. Andante
3. 3. Scherzo (Allegro assai)

Sonata 11 in Bb Op.22
4. 1. Allegro con brio
5. 2. Adagio con molto espressione
6. 3. Menuetto
7. 4. Rondo (Allegretto)

Sonata 12 in Ab Op.26
8. 1. Andante con variazioni
9. 2. Scherzo (Allegro molto)
10. 3. Marcia funebre sulla morte d’un Eroe
11. 4. Allegro

Sonata 25 in G Op.79
12. 1. Presto alla tedesca
13. 2. Andante
14. 3. Vivace

BAIXE AQUI O CD4 – DOWNLOAD CD4 HERE

Disc: 5
Sonata 13 in Eb Op.27,1
1. 1. Andante – Allegro – Tempo I
2. 2. Allegro molto e vivace
3. 3. Adagio con espressione
4. 4. Allegro vivace – Tempo I – Presto

Sonata 14 in C# Op.27,2 – ‘Moonlight’
5. 1. Adagio sostenuto
6. 2. Allegretto
7. 3. Presto

Sonata 15 in D Op.28 ‘Pastorale’
8. 1. Allegro
9. 2. Andante
10. 3. Scherzo (Allegro assai)
11. 4. Rondo (Allegro ma non troppo)

Sonata 22 in F Op.54
12. 1. In Tempo d’un Menuetto
13. 2. Allegretto

Claudio Arrau,
piano.

BAIXE AQUI O CD5 – DOWNLOAD CD5 HERE

Dmitri Shostakovich (1906-1975) – Integral das Sinfonias – A Décima-primeira (CD 9 de 11)

A Sinfonia Nº 11, Op. 103 – O Ano de 1905 (1957) talvez seja a maior obra programática já composta. Há grandes exemplos de músicas descritivas tais como As Quatro Estações de Vivaldi, a Sinfonia Pastoral de Beethoven , a Abertura 1812 de Tchaikovski, Quadros de uma Exposição de Mussorgski e tantas outras, mas nenhuma delas liga-se tão completa e perfeitamente ao fato descrito do que a décima-primeira sinfonia de Shostakovich.

Alguns compositores que assumiram o papel de criadores de “coisas belas”, vêem sua tarefa como a produção de obras tão agradáveis quanto o possível. Camille Saint-Saëns dizia que o artista “que não se sente feliz com a elegância, com um perfeito equilíbrio de cores ou com uma bela sucessão de harmonias não entende a arte”. Outra atitude é tomada por Shostakovich, que encara vida e arte como se fosse uma coisa só, que vê a criação artística como um ato muito mais amplo e que inclui a possibilidade do artista expressar – ou procurar expressar – a verdade tal como ele a vê. Esta abordagem foi adotada por muitos escritores, pintores e músicos russos do século XIX e, para Shostakovich, a postura realista de seu ídolo Mussorgsky foi decisiva. A décima primeira sinfonia de Shostakovich tem feições inteiramente mussorgkianas e foi estreada em 1957, ano do quadragésimo aniversário da Revolução de Outubro. Contudo, ela se refere a eventos ocorridos antes, no dia 9 de janeiro de 1905, um domingo — o Domingo Sangrento –, quando tropas czaristas massacraram um grupo de trabalhadores que viera fazer um protesto pacífico e desarmado em frente ao Palácio de Inverno do Czar, em São Petersburgo. O protesto, feito após a missa e com a presença de muitas crianças, tinha a intenção de entregar uma petição — sim um papel — ao czar, exatamente esta aqui, solicitando coisas como redução do horário de trabalho para oito horas diárias, assistência médica, melhor tratamento, liberdade de religião, etc. A resposta foi dada pela artilharia, que matou mais de cem trabalhadores e feriu outros trezentos.

Bloodysu

O primeiro movimento descreve a caminhada dos trabalhadores até o Palácio de Inverno e a atmosfera soturna da praça em frente, coberta de neve. O tema dos trabalhadores aparecerá nos movimentos seguintes, porém, aqui, a música sugere uma calma opressiva.

250px Bloody Sunday

O segundo movimento mostra a multidão abordar o Palácio para entregar a petição ao czar, mas este encontra-se ausente e as tropas começam a atirar. Shostakovich tira o que pode da orquestra num dos mais barulhentos movimentos sinfônicos que conheço, apesar de que Haitink supera em muito Kondrashin neste movimento.

Bloodysunday1c

O terceiro movimento, de caráter fúnebre, é baseado na belíssima marcha de origem polonesa Vocês caíram como mártires (Vy zhertvoyu pali) que foi cantada por Lênin e seus companheiros no exílio, quando souberam do acontecido em 9 de janeiro.

Img0005

O final – utilizando um bordão da época – é a promessa da vitória final do socialismo e um aviso de que aquilo não ficaria sem punição.

CD 9

SYMPHONY No.11 in G Minor, Op.103
1. The Palace Square (Adagio)
2. January 9th (Allegro)
3. In Memoriam (Adagio)
4. Tocsin (Allegro non troppo)

Recorded: September 7, 1973
Moscow Philharmonic Orchestra
Kirill Kondrashin, Conductor
Total time 56:54

BAIXE AQUI – DOWNLOAD HERE

.: interlúdio anexo, sobre Kind of Blue :.

Eu, também responsável, não poderia deixar postagem de tal monta (veja abaixo) passar sem oferecer alguma informação. Pois trabalho em conjunto com FDP e trago um pouco de literatura e um punhado de dados para enriquecer a experiência de novatos e veteranos.

Kind Of Blue

 

Kind of Blue em tópicos rápidos
• Gravado em 22 de março (lado A, as três primeiras faixas) e 09 de abril de 1959 (lado B)
• Lançado em 17 de agosto daquele mesmo ano
• O álbum mais vendido da história do jazz
• E um dos mais importantes e influenciais de toda a música
• Nasceu do esgotamento do bebop diante da criatividade de Miles
• E do seu encontro com um livro chamado Lydian Chromatic Concept of Tonal Organization
• Kind of Blue, em termos de composição, foi precedido pela faixa Milestones, do disco homônimo de 58
• Marca o surgimento do jazz modal – baseado em escalas, ao invés de acordes
• E disso, um retorno à melodia, ao invés do duo técnica + velocidade do bebop
• É um disco que flui fácil nos ouvidos à primeira audição; na segunda, se percebe a enorme complexidade dos temas
• Gênio? disse Bill Evans: “Miles conceived these settings (as escalas) only hours before the recording dates.

“So What” consists of a mode based on two scales: sixteen measures of the first, followed by eight measures of the second, and then eight again of the first. “Freddie Freeloader” is a standard twelve bar blues form. “Blue in Green” consists of a ten-measure cycle following a short four-measure introduction. “All Blues” is a twelve bar blues form in 6/8 time. “Flamenco Sketches” consists of five scales, each to be played “as long as the soloist wishes until he has completed the series”.

• Evidentemente, a banda também não sabia quase nada sobre o que gravaria ao chegar no estúdio
• Wynton Kelly, que havia substituído Bill Evans há pouco no grupo de Davis, toca apenas “Freddie Freeloader”
• E Cannonball Adderley não participa de “Blue in Green”
• Sobre a obra, definiu Chick Corea: “It’s one thing to just play a tune, or play a program of music, but it’s another thing to practically create a new language of music, which is what Kind of Blue did.”

Este cão, que não sabe contar – e muito menos entende de teoria musical – apenas esmigalha informação disponível, e lembranças, para os leitores. Assim como não esquece da melhor crônica que já leu sobre Kind of Blue, escrita no blog de Rafael Galvão – e compartilha. Inadvertidamente, a copio abaixo. É também resenha do livro de Ashley Kahn sobre Kind of Blue. Leiam logo, antes que ele descubra.

 

Kind of Blue
Oct 5th, 2007 por Rafael Galvão

Há algo de desgraçado no jazz. Algo que faz com que ninguém o ouça impunemente, que condena aquele que o conhece a nunca mais conseguir voltar atrás, a nunca mais se contentar de verdade com menos que aquilo; algo que eleva, para sempre, os padrões pelos quais se julga a música, qualquer tipo de música, não apenas a popular.

É difícil, para aquele que ouve o trumpete de Louis Armstrong, ouvir qualquer outra música com trumpete e não exigir que tenha a mesma qualidade, a mesma qualidade dramática, a mesma síncope, o mesmo swing — em última instância, as mesmas notas altas e desesperadas. E isso vale também para o piano, para o trombone, para o saxofone. É no jazz que a banda de música tradicional atinge o ápice, que eleva a arte de tocar esses instrumentos à perfeição.

O jazz é a forma superior de música popular. É o que de melhor fez um século que viu a música erudita se diluir em redundâncias medíocres como as trilhas para cinema ou grandes vazios como a música experimental, e que teve como principal trilha sonora o rock e o pop, galhos menos floridos do mesmo tronco que gerou o jazz.

E Kind of Blue, disco de Miles Davis, é a forma superior de jazz. Nunca mais o jazz atingiria um ponto semelhante, de perfeição quase absoluta. Foi ali, em um disco com a participação de mestres como John Coltrane e Bill Evans, gravado em duas sessões, com o primeiro take sendo o que valia, que o jazz atingiu a perfeição. Kind of Blue é um desses discos fundamentais por uma razão: é perfeito. Das notas iniciais de So What à última nota de All Blues, o que se tem não é a apenas a obra-prima do que chamavam jazz modal; é uma síntese de tudo o que o jazz tinha feito até aquele momento, do dixieland ao bebop: é a música popular elevada ao nível máximo que ela pode alcançar, quase ao nível da música erudita tradicional.

Embora tenham sido Louis Armstrong e Duke Ellington a dar ao jazz o status de arte, foi aquela geração — Charlie Parker, Dizzy Gillespie, Miles Davis e John Coltrane, pela ordem — que elevou o jazz ao ponto máximo da música ocidental. Uma geração ambiciosa, consistente, que explodia os limites da música e apontava uma infinidade de caminhos ao mesmo tempo em que solidificava, com um talento nunca mais igualado, uma tradição de 50 anos de jazz. Infelizmente, quase na mesma época surgiria Ornette Coleman com uma nova mudança, e a porteira seria aberta para bobagens como free jazz e fusion; mas isso não importa. Ouve Ornette Coleman quem quer e quem gosta. O importante, mesmo, é que há um disco que explica, sem sequer uma palavra, o que é o jazz, que concentra em cinco faixas cinqüenta anos do mais assombroso gênero musical que o século XX criou. E esse disco é Kind of Blue.

A Barracuda, do Freddy Bilyk, lançou no começo deste ano um livro que conta a saga desse disco: “Kind of Blue — A história da obra prima de Miles Davis“, de Ashley Kahn, conta a história desse disco de maneira inteligente e simples. Contextualiza o disco em sua época e nas trajetórias de seus músicos, sem perder tempo com fofocas e explorações sensacionalistas ou simplesmente mundanas de detalhes pouco importantes, como os problemas com drogas que praticamente todos eles enfrentaram.

Kahn mostra o processo de criação das músicas, explicando a razão de cada termo utilizado com clareza e simplicidade notáveis. Detalha cada sessão, e explica cada música de um jeito simples mas completo. Explica por que o disco foi tão importante. E explora o legado de um álbum que foi recebido sem tanta euforia, mas que aos poucos se consolidou como o disco mais importante da história do jazz.

A importância de Miles Davis pode ser medida pelo que ele disse em um jantar na Casa Branca. Naquela ocasião, ele não mentiu. E Kind of Blue foi uma dessas revoluções. Talvez não tão importante, do ponto de vista “revolucionário”, quanto Birth of Cool; mas um disco estupidamente superior.

Por explorar com simplicidade um assunto tão fascinante mas ao mesmo tempo tão complexo, “Kind of Blue” é um daqueles livros indispensáveis para quem gosta de jazz, mas também para músicos que querem saber como pode funcionar uma sessão de gravação. É importante, também, para compositores que buscam densidade em seu processo criativo.

Há alguns anos, a Gabi me convidou para escrever uma coluna sobre jazz no site da Antena 1. A resposta foi a costumeira, uma recusa, mas dessa vez não foi apenas pela falta de tempo crônica: eu sabia que jamais poderia escrever sobre jazz porque isso requer uma erudição que eu, definitivamente, não tenho. Palavras e expressões como diatônica, escala cromática, modalismo não fazem parte do meu vocabulário habitual. E ler “Kind of Blue” me deixou com a certeza de que eu estava certíssimo ao dizer não. Mas, ainda mais que isso, me deu o conforto de saber que um sujeito como Ashley Kahn pode tornar essas palavras difíceis compreensíveis até para mim.

 

Antonio Vivaldi (1678 — 1741) – Concertos para Flauta

Bons discos de concertos de Vivaldi há aos montes. Este é mais um. Com a grife da Harmonia Mundi – o que nunca é desprezível -, este CD traz sete concertos para uma e duas flautas. Creio que são os melhores que o Padre Rosso compôs para o instrumento, pois mais parece uma antologia de obras conhecidas e admiradas. Um CD consistente e bom, que não pode faltar na “discoteca básica”.

Vivaldi – Concertos para Flauta

1-3. Concerto In D Major, RV 427: Concerto In D Major, RV 427 (Re Majeur – D-Dur)
4-6. Concerto In G major, RV 438: Concerto In G major, RV 438 (Sol Majeur – G-Dur)
7-9. Concerto In A Minor, RV 440: Concerto In A Minor, RV 440 (La Mineur – A-Moll)
10-12. Concerto In C Major, RV 533: Concerto In C Major, RV 533 (Do Majeur/C-Dur) – para duas flautas
13-15. Concerto In D Major, RV 428: Concerto In D Major, RV 428, ‘il gardellino’ – para duas flautas
16-18. Concerto In G Major, RV 436: Concerto In G Major, RV 436 (Sol Majeur – G-Dur)
19-21. Concerto In D Major, RV 429: Concerto In D Major, RV 429 (Re Majeur – D-Dur)

Janet See (Flute)
Stephen Schultz (Flute)
Philharmonia Baroque Orchestra (Orchestra)
Nicholas McGegan (Conductor)

BAIXE AQUI – DOWNLOAD HERE

.: interlúdio :.

Hesitei quase a semana inteira para postar este álbum. Já havia subido o arquivo há alguns dias, e eu pensando, será que não vou arranjar briga com os leitores mais conservadores do blog? Será que PQP, FDP e CDF não irão me botar pra dormir na rua, enquanto Clara joga no lixo todos os meus brinquedos – entre eles o meu fone de ouvido de mascar que eu tanto gosto?

Ora, também não haverá de ser para tanto. É sexta-feira, e este é um disco de sextas-feiras. Leve e bem-humorado, simples aos ouvidos, harmônico e, como eu, bem-intencionado.

Quase todo mundo conhece Björk – se não pela voz, pelas esquisitices que comete em nome de sua música e imagem avant-garde. O que quase todo mundo ignora, porém, é que antes mesmo de lançar-se em carreira solo, a pequena islandesa de voz gigante gravou um disco de standards de jazz. Islandeses, no caso.

O ano era 1990, e o Tríó Guðmundar Ingólfssonar foi incumbido de gravar um disco-memória do jazz local. Sendo uma formação econômica, precisariam de uma voz para a empreitada. O octogenário baterista Steingrímsson lembrou então da garota de 16 anos que vivia zanzando pelos corredores da rádio (onde mantinham há muito um programa ao vivo), apaixonada por jazz, e que estava sempre em bandas malucas de rock. Björk – a essas alturas, com 24 de idade – topou na hora, e foi a responsável por criar o setlist. Além das canções locais, alguns temas internacionais – como “I Can’t Help Loving that Man”, “Ruby Baby” e “You Can’t Get A Man With A Gun” (aqui traduzida para “Það Sést ekki Sætari Mey”). Daí já se pode notar a tônica: jazz-pop dos anos 50. É disco de platina e, mais que amor de verão, durou excursões até 1992 – quando Steingrímsson morreu.

Às vezes easy-listening, noutras dançante; singelo e honesto álbum, onde, é claro, a voz de Björk reina com descontração. Vai bem com vinho branco e sorrisos.

2418839

Björk Guðmundsdóttir & Tríó Guðmundar Ingólfssonar: Gling-Gló (224)
Björk Guðmundsdóttir: voice
Guðmundur Ingólfsson: piano, tambourine
Guðmundur Steingrímsson: drums, maracas, christmas bells
Þórður Högnason: bass

Produzido por Tómas Tómasson para a Smekkleysa

download – 90MB
01 Gling gló 2’44
02 Luktar-Gvendur 4’05
03 Kata Rokkar 2’56
04 Pabbi Minn 2’44
05 Brestir og Brak 3’23
06 Ástartröfrar 2’43
07 Bella símamær 4’00
08 Litli tónlistarmaðurinn 3’23
09 Það Sést ekki Sætari Mey 4’00
10 Bílavísur 2’38
11 Tondeleyo 3’29
12 Ég Veit ei Hvað Skal Segja 3’03
13 Í dansi með þér 2’26
14 Börnin við Tjörnina 2’46
15 Ruby Baby 4’00
16 I Can’t Help Loving That Man 3’40

Boa audição!

Dmitri Shostakovich (1906-1975) – Integral das Sinfonias – A Décima (CD 5 de 11)

Este monumento da arte contemporânea mistura música absoluta, intensidade trágica, humor, ódio mortal, tranqüilidade bucólica e paródia. Tem, ademais, história bastante particular.

Em março de 1953, quando da morte de Stalin, Shostakovich estava proibido de estrear novas obras e a execução das já publicadas estava sob censura, necessitando autorizações especiais para serem apresentadas. Tais autorizações eram, normalmente, negadas. Foi o perí­odo em que Shostakovich dedicou-se à música de cãmara e a maior prova disto é a distância de oito anos que separa a nona sinfonia desta décima. Esta sinfonia, provavelmente escrita durante o perí­odo de censura, além de seus méritos musicais indiscutíveis, é considerada uma vingança particular contra Stalin. Primeiramente, ela parece inteiramente desligada de quaisquer dogmas estabelecidos pelo realismo socialista. Para afastar-se ainda mais, seu segundo movimento contém exatamente as ousadias sinfônicas que deixaram Shostakovich mal com o regime stalinista. Não são poucos os comentaristas consideram ser este movimento uma descrição musical de Stálin: breve, é absolutamente violento e brutal, enfurecido mesmo, e sua oposição ao restante da obra faz-nos pensar em segundas intenções do compositor. Para completar o estranhamento, o movimento seguinte é pastoral e tranqüilo, contendo o maior enigma musical do mestre: a orquestra pára, dando espaço para a trompa executar o famoso tema baseado nas notas DSCH (ré, mi bemol, dó e si, em notação alemã) que é assinatura musical de Dmitri SCHostakovich, em grafia alemã. Para identificá-la, ouça o tema solo executado pela trompa. Ele será repetido quatro vezes. Ouvindo a sinfonia, chega-nos impressão de que, tendo sobrevivido à Stálin, Shosta canta diz insistentemente: Stalin está morto, DSCH, não. O mais notável da décima é o tratamento magistral em torno de temas que se transfiguram constantemente.

Um ano depois, em 1954, a Décima já tinha status de obra-prima no Ocidente. Stokowiski, Ormandy e Mitropoulos a gravaram, o último em registro fenomenal para a CBS. É um documento de uma época. Combina uma visão épica dos acontecimentos do inverno stalinista com os mais aterradores insights, tão característicos do último Shostakovich.

É música de primeira linha. Lembro de ter solicitado sua execução para a Rádio da UFRGS em 1974. Fui atendido e a Décima tornou-se parte do repertório habitual da emissora…

CD 5

SYMPHONY No.10 in E Minor, Op.93

1. Moderato
2. Allegro
3. Allegretto
4. Andante. Allegro

Recorded: September 24, 1973
Moscow Philharmonic Orchestra
Kirill Kondrashin, Conductor

BAIXE AQUI – DOWNLOAD HERE

Dmitri Shostakovich (1906-1975) – Integral das Sinfonias – A Nona (CD 8 de 11)

Obs.: No original, a Nona vem acompanhada pela Décima-Quinta, a última. Eu é que resolvi separá-las, pois se algum de vocês está acompanhando minhas curtas introduções, ao final saberão que não faz o menor sentido ouvi-las juntas.Depois da Sétima e da Oitava, terminada a Segunda Guerra Mundial, era esperada uma nova, heróica e grandiosa sinfonia. Stálin era uma pessoa curiosa, pois amava a música e incomodava os compositores soviéticos com mensagens e pedidos que, mesmo quando gentis, eram atemorizantes. Todos sabiam o que a Nona deveria ser. Ela deveria saudar a vitória na guerra na pessoa de Stálin. Porém, se o mandatário alguém curioso e cheio de pedidos, Shostakovich era sarcástico e compôs uma Nona que nada tinha a ver com glorificações. A Nona de Shosta corresponde ao que é a Oitava de Beethoven, uma “pequena e despretensiosa sinfonia”. Só que se lá Beethoven foi gentil e haydniano, aqui nosso amigo fez todo o tipo de brincadeiras, principalmente marciais. É um deboche ao que se esperava que fosse. Na época, Shostakovich era uma personalidade mundial e podia escrever o que bem entendesse. Já para estrear suas obras era outra história.

Antes de morrer, Shosta disse que escrevera muitas sinfonias e arrependia-se de algumas. Espero sinceramente que uma delas não seja esta Nona alegre, jocosa, bonitinha e cheia de intenções irônicas. Acho que ele se referia à Segunda, Terceira e Décima-Segunda Sinfonias, verdadeiros fracassos musicais… (opinião minha, claro).

A Nona tem dois movimentos lentos que poderiam ser considerados “sérios” e onde os sopros têm ganham enorme destaque. OK, mas mesmo assim eles afastam-se de tal forma da grandiosidade de suas sinfonias anteriores e principalmente daquilo que lhe era requerido que… E, como se não bastasse, os movimentos que abrem e fecham a sinfonia são efetivamente sarcásticos, verdadeiras distorções sobre a “música heróica” tão ao gosto do regime. Mas é música de primeira linha, sem dúvida. Bem, não é para menos que ele apenas tenha estreado a agressiva e espetacular Décima após a morte de Stálin. Talvez o homem não tivesse suportado outra reversão de expectivas.

CD 8

SYMPHONY No.9 in E Flat Major, Op.70
1. Allegro
2. Moderato. Adagio
3. Presto
4. Largo
5. Allegretto. Allegro

Recorded: March 20, 1965
Moscow Philharmonic Orchestra
Kirill Kondrashin, Conductor

BAIXE AQUI – DOWNLOAD HERE

Felix Mendelssohn Bartholdy (1809-1847) – Symphony nº 4 in A Minor, op. 90, Symphony nº 5 in D minor, op. 107, ¨Reforma”, Overture for Wind Instruments, op. 24

Desde seus primeiros acordes a Sinfonia Italiana me traz uma sensação de bem-estar. Ela é alegre, até mesmo divertida em certos momentos. Seu primeiro movimento é de uma leveza que sempre me traz para a cabeça o campo, pessoas dançando, comemorando as colheitas, enfim, vejo nela um aspecto bucólico, que me faz bem. Deve ter sido a primeira obra de Mendelssohn que ouvi, antes até mesmo que o Concerto para violino. E desde o começo, ela foi uma de minhas obras favoritas. Como o próprio nome sugere, Mendelssohn a compôs inspirado em uma viagem à Itália, e a estreou em 1833.

A Sinfonia nº 5, já postada aqui, em outra ocasião, pelo mano PQPBach tem um aspecto mais sério, já que se trata de uma homenagem aos 300 anos da Igreja Luterana. O cd ainda traz uma abertura escrita para instrumentos de sopro.

A regência, como sempre, está a cargo de Claudio Abbado frente à Sinfônica de Londres.

Encerro assim a integral das sinfonias e aberturas de Mendelssohn.

Felix Mendelssohn Bartholdy (1809-1847) – Symphony nº 4 in A Minor, op. 90, Symphony nº 5 in D minor, op. 107, ¨Reforma”, Overture for Wind Instruments, op. 24

01 Symphony No4-Allegro vivace
02 Symphony No4-Andante con moto
03 Symphony No4-Con moto moderato
04 Symphony No4-Saltarello
05 Symphony No5-Andante-Allegro con fuoco
06 Symphony No5-Allegro vivace
07 Symphony No5-Andante
08 Symphony No5-Chorale
09 Ouvertüre Harmoniemusik

London Symphony Orchestra
Claudio Abbado

BAIXE AQUI – DOWNLOAD HERE

Ludwig van Beethoven (1770-1827) – 33 Variações para Piano, Op.120, sobre uma Valsa de Anton Diabelli

Preciso comentar? Não, né? Aqui, Pollini está no ápice de seus poderes e, na minha opinião, supera todos os registros que ouvi até hoje (desconheço o trabalho de Marco Alcântara em seu SACD). Mas que sorte póstuma teve este Diabelli! Goldberg também. São as duas maiores obras de variações jamais escritas e ambas homenageiam seres que, se não fossem elas, existiriam apenas em cartórios eclesiásticos sob a forma de papéis amarelados. É o mesmo destino que aguardaria por nós – eu, FDP e CDF Bach -, se não nos fosse dada esta Second Life. Aproveitem que estou bonzinho: não é sempre que posto discos realmente bons em seqüência…

Beethoven – Variações Diabelli

1. Tema (Vivace) 0:52
2. Variation I (Alla marcia maestoso) 1:40
3. Variation II (Poco allegro) 0:51
4. Variation III (L’istesso tempo) 1:12
5. Variation IV (Un poco più vivace) 0:58
6. Variation V (Allegro vivace) 0:50
7. Variation VI (Allegro ma non troppo e serioso) 1:32
8. Variation VII (Un poco più allegro) 1:15
9. Variation VIII (Poco Vivace) 1:23
10. Variation IX (Allegro pesante e risoluto) 1:58
11. Variation X (Presto) 0:37
12. Variation XI (Allegretto) 1:02
13. Variation XII (Un poco più moto) 0:50
14. Variation XIII (Vivace) 0:55
15. Variation XIV (Grave e maestoso) 3:26
16. Variation XV (Presto scherzando) 0:35
17. Variation XVI (Allegro) 0:56
18. Variation XVII 0:58
19. Variation XVIII (Poco Moderato) 1:23
20. Variation XIX (Presto) 0:49
21. Variation XX (Andante) 2:05
22. Variation XXI (Allegro con brio – Meno allegro – Tempo I) 1:09
23. Variation Xxii (Allegro Molto): Alla “Notte E Giorno Faticar” Di Mozart 0:50
24. Variation Xxiii (Allegro Assai) 0:53
25. Variation Xxiv: Fughetta (Andante) 2:49
26. Variation XXV (Allegro) 0:47
27. Variation Xxvi 0:57
28. Variation Xxvii (Vivace) 0:54
29. Variation Xxviii (Allegro) 0:59
30. Variation Xxix (Adagio Ma Non Troppo) 1:07
31. Variation XXX (Andante, sempre cantabile) 1:46
32. Variation Xxxi (Largo, Molto Espressivo) 4:48
33. Variation Xxxii: Fuga (Allegro – Poco Adagio) 2:54
34. Variation Xxxiii (Tempo Di Minuetto Moderato, Ma Non Tirarsi Dietro) 3:57

MAURIZIO POLLINI, piano.

BAIXE AQUI – DOWNLOAD HERE

Citação encontrada na rede

Para um ateu, a vida não possui significância especial e todos nós, seres humanos, somos o produto de dois elementos básicos: chance e evolução. A vida, seja ela material ou espiritual, acaba com a morte. Não há esquemas grandiosos que conferem à nossa existência significância particular, sejam eles de ordem divina ou de qualquer outra natureza. Como ateu, preciso encontrar alguma unidade, alguma estrutura no mundo que me cerca, algum esquema encadeado de coisas, fatos, eventos. Não posso buscar tal estrutura, infelizmente, na religião. A arte de Bach me fornece esse mundo, permeado por harmonias e simetrias matemáticas. Cada nota tem seu lugar, cada peça musical possui encadeamento lógico. A razão conduz à beleza; a beleza não é o objetivo final da expressão artística, esse objetivo sendo sua construção a partir da razão. A expressão artística passa a ser um espelho da harmonia celestial. Para mim, isso é um conforto frente à inexistência de Deus.

Francisco Cribari Neto

(Retirada daqui.)

Dmitri Shostakovich (1906-1975) – Integral das Sinfonias – A Oitava (CD 7 de 11)

A espantosa Oitava Sinfonia de Shostakovich é incomparavelmente mais interessante que a Sétima. Segundo Lauro Machado Coelho, seria a melhor de todas as sinfonias de Shosta, opinião da qual discordo. Mas concordo que ela é espetacular e das principais obras do autor. Enquanto os críticos brigavam, discutindo seu real significado esta obra de enorme sucesso desde sua estréia recebia uma curta frase de Shostakovich: A Oitava é, dentro de minha obra, comparável ao que o Réquiem de Anna Akhmátova é na dela..

Sem dúvida, é a maior obra composta sob inspiração da Segunda Guerra Mundial e olha que tivemos uma série bastante importante delas. Britten, Honegger, Prokofiev, Stravinski, Bartók e Schoenberg criaram obras a respeito da Guerra. Ela tinha, evidentemente, tudo para irritar Stalin, principalmente seu final – uma passacaglia em pianissimo -, e o extremamente raivoso e falso Alegretto que desemboca num brutal e kachaturiano Allegro non troppo. Isto é, tudo ao contrário. Nada de glorificação à vitória, mas uma fotografia do horror da guerra, desembocando num Réquiem.

A respeito, disse Iliá Ehrenburg:

Voltei perturbadíssimo do concerto. Parecia-me ter ouvido, de repente, a voz do antigo coro das tragédias gregas. A música possui a imensa vantagem de poder dizer tudo sem ter de mencionar nada.

CD 7

SYMPHONY No.8 in C Minor, Op.65

1. Adagio. Allegro ma non troppo. Allegro. Adagio
2. Allegretto
3. Allegro non troppo
4. Largo
5. Allegretto. Allegro. Adagio. Allegretto. Andante

Recorded: April 11, 1967
Moscow Philharmonic Orchestra
Kirill Kondrashin, Conductor
Total time 56:36

BAIXE AQUI – DOWNLOAD HERE

Georg Friedrich Handel (1685 – 1759) – Música para Fogos de Artifício e Quatro Hinos de Coroação

Mais um disco da categoria “discoteca básica”. sabe o que tem de bom esta gravação? É que ela é desavergonhada e é capaz de enfrentar os tais fogos de artifício. São 24 oboés! Nove trompas! Nove trompetes! Doze fagotes! Quatro pares de tímpanos! Um par de tímpanos extra-large! O efeito de música de rua, pronta para enfrentar os fogos de artifício, é mantido e o efeito é o melhor possível. Exagero? Claro que não, é apenas autenticidade. Foi assim.

Este CD é divertidíssimo, um show de bola. Meio espalhafatoso, mas um show de bola.

Georg Friedrich Handel – Música para Fogos de Artifício e Quatro Hinos de Coroação

THE FOUR CORONATION ANTHEMS

Zadok the Priest (HWV258) [5’33]
(after I Kings 1,39-48)
1. Zadok the priest and Nathan the prophet anointed Solomon King. And all the people rejoiced and said: God save the King! Long live the King! May the King live for ever. Alleluia. Amen.

My heart is inditing (HWV261) [11’58]
(after Psalm 45: 1, 10, 12 and Isaiah 49:23)
2. My heart is inditing of a good matter; I speak of the things which I have made unto the King. Andante [2’46]
3. Kings’ daughters were among thy honourable women. Andante [2’57]
4. Upon thy right hand did stand the Queen in vesture of gold; And the King shall have pleasure in thy beauty. Andante [3’03]
5. Kings shall be thy nursing fathers, and queens thy nursing mothers. Allegro e staccato [3’08]

Let thy hand be strengthened (HWV259) [7’51]
(Psalm 89:13-14)
6. Let thy hand be strengthened, and thy right hand be exalted. [3’00]
7. Let justice and judgement be the preparation of thy seat. Larghetto [2’58)
8. Alleluia. [1’50]

The King shall rejoice (HWV260) [10’54]
(Psalm 21: 1, 2, 3, 5)
9. The King shall rejoice in thy strength, O Lord. Allegro [2’43]
10. Exceeding glad shall he be of thy salvation. Allegro [3’00]
11. Glory and great worship hast thou laid upon him. A tempo giusto – non tanto allegro. Thou hast prevented him with the blessings of goodness and hast set a crown of pure gold upon his head. Allegro [2’35]
12. Alleluia. Allegro [2’33]

MUSICK FOR THE ROYAL FIREWORKS [20’10]
13. Ouverture [9’45]
14. Bourrée [1’38]
15. La Paix [3’33]
16. La Réjouissance [2’17]
17. Menuet I and II [2’46]

Oxford New College Choir
King’s Consort
Robert King

BAIXE AQUI – DOWNLOAD HERE

Felix Mendelssohn Bartholdy (1809-1847) – Symphony No1,in C Minor, op. 11, Scherzo in G-Minor, op. 20, Ouvertüre Sommernachtstraum, op. 21, Ouvertüre Hebriden, op. 26, Meeresstille und glückliche Fahrt, op. 27

Começo com esta postagem a disponibilizar a integral das sinfonias e aberturas de Mendelssohn. É um projeto antigo, mas que até então não havia ocorrido por não ter uma integral que me satisfizesse. Até ter acesso a essa beleza de BOX da DG.

A carreira de Claudio Abbado é interessante. Antes de se tornar o big boss da Filarmônica de Berlim era um maestro excepcional, com gravações muito boas do repertório romântico e moderno. Lembro-me de um excelente “Pássaro de Fogo”, à frente da Sinfônica de Londres, periodo que considero o mais interessante de sua carreira. Após assumir a batuta da poderosa Berliner Philarmoniker, aparentemente se perdeu o interesse por ele. Os mais tradicionalistas devem tê-lo excomungado por ter se recusado a continuar à frente da orquestra, visto que tradicionalmente o contrato é vitalício, uma espécie de papado da regência, o ápice a que um maestro poderia chegar.

Particularmente, gosto de seu trabalho neste período. Tenho a integral das sinfonias de Beethoven, que considero superior à ùltima integral karajaniana, além de diversas outras gravações. Críticos e resenhistas especializados dizem que ele teria relaxado em tão nobre função.  E após sua saída, voltou a ser o Abbado que todos conhecíamos. Bem, trata-se de uma questão de opiniões.

Pois bem, esta integral de Mendelssohn é uma beleza, creio que obrigatória em qualquer cdteca, gravada ainda nos tempos em que era diretor da Sinfônica de Londres Desde esta 1ª Sinfonia, composta quando o compositor tinha apenas 15 anos de idade, até a Quinta Sinfonia, chamada “A Reforma”, o que encontramos aqui é um excelente regente muito à vontade frente da orquestra. “Abbado’s Fine Mendelssohn Symphony Cycle”, “Superb recordings”, “Excellent Collection of Mendelssohn”, são alguns dos comentários que encontramos sobre ela no site da amazon. Sem contar que preço é uma barbada, já que se tratam de 5 cds.

Bem, neste primeiro cd, temos a 1ª Sinfonia, composta quando Mendelssohn tinha apenas 15 anos de idade. O que encontramos nesta sinfonia é um compositor ainda procurando seu rumo, sob as óbvias influências de Mozart, Haydn e Beethoven. As aberturas que acompanham o cd creio que sejam conhecidas em sua maior parte, principalmente a do “Midsummer Night Dream”, obra que o mano PQP já postou aqui. Então, vamos ao que interessa.

Felix Mendelssohn Bartholdy (1809-1847) – Symphony No1,in C Minor, op. 11,  Scherzo in G-Minor, op. 20, Ouvertüre Sommernachtstraum, op. 21, Ouvertüre Hebriden, op. 26, Meeresstille und glückliche Fahrt, op. 27 

01 Symph No1-Allegro molto
02 Symph No1-Andante
03 Symph No1-Menuetto. Allegro molto
04 Symph No1-Allegro con fuoco
05 Scherzo in G-Minor
06 Ouvertüre Sommernachtstraum
07 Ouvertüre Hebriden
08 Meeresstille und glückliche Fahrt

London Symphony Orchestra

Claudio Abbado

BAIXE AQUI – DOWNLOAD HERE

Dmitri Shostakovich (1906-1975) – Integral das Sinfonias – A Sétima (CD 6 de 11)

A Sétima Sinfonia, “Leningrado”, talvez seja a obra mais famosa de Shostakovich. Ele dedicou-a “a nosso combate contra o fascismo, a nossa vitória sobre o inimigo em Leningrado, a minha cidade natal”. As circunstâncias em que foi escrita e estreada a fizeram famosíssima. Imaginem uma cidade cercada por alemães há 18 meses, uma orquestra improvisada vestida com suéteres e jaquetas de couro, todos magérimos pela fome, a rádio transmitindo o concerto, várias cidades soviéticas estreando a obra ao mesmo tempo, Arturo Toscanini – anti-fascista de cabo a rabo – pedindo a partitura nos Estados Unidos (ela foi levada de avião até Teerã, de carro ao Cairo, de avião à Londres, de onde um outro avião da RAF levou a música ao maestro), Shostakovich na capa da Time. Ou seja, a Sétima é importante. Nos EUA, em poucos meses, foi interpretada por Kussevítki, Stokovski, Rodzinski, Mitropoulos, Ormandy, Monteaux, etc. Um espanto.

Numa das maiores homenagens recebidas por uma obra musical, Anna Akhmátova escreveu o seguinte poema ao ser posta à salvo das bombas alemãs pelas autoridades soviéticas:

Todos vocês teriam gostado de me admirar quando,
no ventre do peixe voador,
escapei da perseguição do mal e,
sobre as florestas cheias de inimigos,
voei como se possuída pelo demônio,
como aquela outra que,
no meio da noite,
voou para Brocken.
E atrás de mim,
brilhando com seu segredo,
vinha a que chama a si mesma de Sétima,
correndo para um festim sem precedentes.
Assumindo a forma de um caderno cheio de notas,
ela estava voltando para o éter onde nascera.

Pois é. Mas falemos a sério: não é a maior sinfonia de Shosta. Fica atrás da oitava, décima, décima-primeira, décima-terceira, décima-quarta e décima-quinta. Mas que é famosésima, é.

Há grandes momentos nela: o primeiro é a preparação para receber o inimigo, baseada no Bolero de Ravel, é espantosa. Nota-se perfeitamente o significado do tema principal e do acompanhamento das cordas, cada vez mais ameaçador. O segundo é o espetacular finale, sempre ouvido pelo público em pé, e onde reaparece o tema inicial da sinfonia, demonstrando a tranqüilidade ansiada pelo povo russo após o sofrimento da guerra. Tem que conhecer. É cultura.

Informações em parte colhidas no livro sobre Shostakovich de Lauro Machado Coelho.

CD 6

SYMPHONY No.7 in C Major, Op.60 “Leningrad”

1. Allegretto
2. Moderato (poco allegretto)
3. Adagio
4. Allegro non troppo

Recorded: July 3, 1975
Moscow Philharmonic Orchestra
Kirill Kondrashin, Conductor
Total time 71:10

BAIXE AQUI – DOWNLOAD HERE

Puccini une as pessoas

Em setembro de 1962, Igor Stravinski visitou a União Soviética por 3 semanas. Recebeu muitas homenagens e seu único encontro mais demorado foi com Shostakovich. Porém, quando foram apresentados, o mortalmente tímido Shostakovich respondia com monossílabos as muitas tentativas de conversação feitas por Stravinski. Isso só até o momento em que eles encontraram algo para detestar juntos. “Você gosta de Puccini?”, perguntou Stravinski. “Não o suporto”, respondeu Shostakovich. A partir daí, eles encontraram do que falar e conversaram animadamente a noite inteira.

Lauro Machado Coelho

Igor Stravinski (1882-1971) – A História do Soldado (redução)

Este disco é um problema. Dele, eu apenas tenho a redução para clarinete, violino e piano da História do Soldado. A obra está completa. Vale a pena baixar. E como! É um CD de primeiríssima linha com o trio de mulheres checas dando tudo… A redução foi escrita pelo próprio Stravinski. A História do Soldado raramente consta dos programas de concerto e, quando aparece, é realizada somente em versão instrumental, ou seja, sem a parte cênica. Aqui, temos a redução da redução, pois em concertos é retirada a narração e as cenas, aqui temos também a retirada de alguns movimentos e uma radical redução do instrumental.

No CD original, há também obras de Bartók, Milhaud, Kachaturian…

Suíte de “A História do Soldado” – Redução de Igor Stravinski

1. Marcha do Soldado
2. O Violino do Soldado
3. Pequeno Concerto
4. Tango – Valsa
5. A Dança do Diabo

Ludmila Peterková – Clarinet
Gabriela Demeterová – Violin
Markéta Cibulková – Piano

BAIXE AQUI – DOWNLOAD HERE

[Restaurado] Sergei Prokofiev (1891-1953) – Sonatas para Violino e Piano e 5 Melodias (Kremer, Argerich)

Esta é outra daquelas gravações que chegam e todos os bons críticos já a identificam imediatamente como definitiva, ao menos até a próxima que será considerada como tal. O trabalho que os Kremer e Argerich fazem aqui é de qualidade indiscutível e demonstra mais uma vez que Prokofiev é uma das preferências de Martita, que o compreeende como poucos. Bastará ouvir o Allegro Brusco da Sonata Nº 1 para se apaixonar imediatamente. CD para se ouvir dezenas de vezes sem cansar.

Sonata for Violin and Piano no.1 in F minor, op 80
1. Andante Assai
2. Allegro Brusco
3. Andante
4. Allegrissimo – Andante Assai, Come Prima

Five melodies for violin and piano, op. 35bis
5. Andante
6. Lento, Ma Non Troppo
7. Animato, Ma Non Allegro
8. Allegretto Leggero E Scherzando
9. Andante Non Troppo

Sonata for Violin and Piano no. 2 in D major, op. 94a
10. Moderato
11. Scherzo, Presto
12. Andante
13. Allegro Con Brio

Martha Argerich, Piano
Gidon Kremer, Violin

BAIXE AQUI – DOWNLOAD HERE

[restaurado por Vassily em 5/6/2021, em homenagem aos oitenta anos da Rainha!]

Dmitri Shostakovich (1906-1975) – Integral das Sinfonias – Sinf. Nro. 6 (CD 5 de 11)

Lauro Machado Coelho faz uma notável defesa desta estranha Sexta em seu calhamaço Shostakovich – Vida, Música, Tempo (Ed. Perspectiva). É uma sinfonia curta, de considerável originalidade estrutural: é formado por um longo, belo e mórdido Largo, seguido de dois scherzi (Allegro e Presto). O Presto, muito circense, foi bisado na estréria, em 1939, sob a regência do genial Mravinski. Já a crítica oficial condenou como “Formalista” esta sinfonia “sem pé nem cabeça”: um Largo de vinte minutos e duas brincadeiras de 5 minutos cada… Eu acho esplêndido o primeiro movimento, que possui contatos com o Largo da Quinta e com trabalhos de Mahler e Sibelius, mas alguns especialistas admiram o grotesco e a cínica zombaria do finale. Ou seja, há controvérsias.

Não a vejo como uma obra menor, mas como uma quase não-sinfonia.

O quinto Cd desta coleção traz a Sexta junto à Décima. São obras tão diferentes que optei por separá-las, obedecendo a ordem cronológica. Então, este arquivo ficou bem pequeno.

CD 5

SYMPHONY No.6 in B Minor, Op.54

1. Largo
2. Allegro
3. Presto

Recorded: September 15, 1967

BAIXE AQUI – DOWNLOAD HERE

Franz Schubert, Johannes Brahms, Richard Wagner – Tribute to a Unique Artist

Esta postagem é um pouco diferente, pois o destaque é o maestro Carlos Kleiber. A DG lançou este cd por ocasião de sua morte, em 2004. É uma espécie de “Best Of”, mas o que se tem aqui são interpretações impecáveis, que demonstram um maestro finíssimo, que, apesar de não ser muito chegado em estúdios de gravação, quando lá esteve, mostrou uma competência tremenda. Que o digam suas versões para as sinfonias beethovinianas de nºs 5 e 7, cd já postado aqui no blog.

O que este cd traz são outros momentos memoráveis deste grande maestro: uma “Sinfonia Inacabada” de Schubert com um registro maravilhoso, uma 4ª de Brahms que entrou para os anais da história como uma das melhores de todos os tempos, e dois momentos igualmente belíssimos do “Tristão e Isolda” de Wagner. Segundo um comentário do site da amazon, “Kleiber brings the same insights of his classic recording of Beethoven’s 5th to bear on Brahms’s 4th symphony. This is an all-time great recording, probably the most furious and passionate performance since Furtwangler’s transcendental account during World War II.”

O texto biográfico abaixo foi retirado do site da Deutsche Grammophon:

“With the passing of Carlos Kleiber on 13 July 2004, the world of music lost one of its most charismatic and enigmatic figures. He was known as a conductor who didn’t like to conduct: “Only when his freezer was empty did he deign to pick up the baton, reported Herbert von Karajan (who, like many of his other colleagues, called him a “genius” – they were a two-man mutual admiration society). He lavished his genius on no more than a handful of symphonies by Beethoven, Haydn, Mozart, Schubert and Brahms, and a scarcely longer list of operas by Verdi, Wagner, Puccini and the Strausses, Johann and Richard – a fragment of the repertoire conducted by his equally famous father Erich, another titan, who tried to thwart his son’s musical career (yet Carlos used his annotated scores).

A recluse who spoke six languages fluently but never granted interviews because he claimed that “when I talk, it’s rubbish”, Kleiber would repeatedly leave orchestral musicians notes filled with polite suggestions (these became known as “Kleibergrams”). Players and singers respected and revered him. “He notices everything,” Plácido Domingo declared. “I try to please him all the time, not just because I want to please him but because I know he’s right.”

Once his career was established, Kleiber refused to accept a permanent position and even declined the Berliner Philharmoniker’s invitation to become Karajan’s successor. He once told Leonard Bernstein that he wanted to grow old in a sun-drenched garden, only eating, drinking, sleeping and making love. Much critical ink has been spilled over the precious few engagements to which he grudgingly consented – principally with the Wiener Philharmoniker and Amsterdam Concertgebouw orchestras and at some of the world’s operatic shrines: Vienna, Munich, Bayreuth, London, Milan, and New York – reviews couched almost exclusively in superlatives bestowed on few other musicians of the late 20th century. Kleiber was truly – and for once the tired cliché is apt – a legend in his own time.

Carlos Kleiber was born in Berlin on 3 July 1930 but grew up in Argentina after his family (who were not Jewish) fled Nazi Germany in 1935. Following the war, he studied chemistry in Switzerland, but an overwhelming love for music led inexorably to his 1954 debut, conducting an operetta in Potsdam, East Germany under a pseudonym. He served as répétiteur of the Deutsche Oper am Rhein in Düsseldorf from 1956, becoming its conductor two years later, was at the Zurich Opera from 1964-66 and first Kapellmeister at the Württembergisches Staatstheater in Stuttgart for three years from 1966. He first appeared at the Vienna State Opera in 1973 conducting Tristan, the work with which he made his Bayreuth debut the following year, debuted in 1974 at Covent Garden and La Scala (conducting Der Rosenkavalier, one of his father’s specialities); he made his Berliner Philharmoniker debut in 1982 and his first appearance at the Met in 1988.

A perfectionist in extremis, Carlos Kleiber disliked recordings – he once said that “every unproduced record is a good record” – but those he made have naturally come to occupy a special place in the medium’s history. Deutsche Grammophon had the good fortune to be the label with which he was associated, a collaboration that began in 1973, when he agreed to overcome his antipathy to the microphone and travel to Dresden to record Weber’s Freischutzwith the great Staatskapelle, an orchestra that had enjoyed a close relationship with his father. London’s Daily Telegraph, typifying the praise showered on it from all quarters, described the new set in terms that could well be applied to every work this artist touched: “Kleiber … brings such vitality, freshness of tone and buoyancy of rhythm to the orchestral score and his choice of tempi shows that he has rethought this music … by discovering how to be faithful to the composer’s spirit without transgressing the letter.”

Subsequent releases over the next several years spread the appreciation of his phenomenal gifts to an adoring international public and fellowship of music critics: Beethoven’s Fifth from Vienna in 1975 (about which one reviewer wrote that “it was as if Homer had come back to recite the Iliad”), Beethoven’s Seventh from Vienna and Johann Strauss’s Fledermaus from Munich in 1976, Verdi’s Traviata from Munich in 1977, Schubert’s Third and “Unfinished” from Vienna in 1979, Brahms’s Fourth from Vienna in 1981 and, finally, a return to Dresden for Wagner’s Tristan und Isolde (which he had conducted at Bayreuth from 1974-76) in 1982.

It is from those last three studio productions that the performances collected here have been taken. When Kleiber’s extraordinarily concentrated reading of the “Unfinished”, recorded in the Musikverein’s Golden Hall in September 1978, was last reissued, the English critic Richard Osborne wrote: “The genius of Kleiber’s performance is his willingness to characterize both the music’s profound melancholy and its bustling energy: in other words, to sense its physical chronology and its spiritual one.”

In December 1979 the German critic Peter Cossé was in the Musikverein when Kleiber conducted Brahms’s Fourth Symphony at the Wiener Philharmoniker’s subscription concerts. “One experienced the four movements,Ó he wrote, “as a great concentrated Passion of compositional logic and integrity and, in the same moment, as a network of emotions and images, whose richness and atmospheric ambivalence seemed to find a miraculous sense of consolidation or, more precisely, reconciliation in the final Passacaglia.Ó CossŽ happily found that the “fascinating details and solemn splendour of the interpretation were captured without any loss of tension or spontaneity” when Deutsche Grammophon recorded it three months later, between 12-15 March 1980.

And, finally, the Dresden Tristan. Kleiber was dead set against a live recording, with – as DG’s then Head of Production Hans Hirsch recalled – all its imponderables, such as the dangers of singer fatigue and inevitable compromise solutions in the final takes that would disadvantage the orchestra (seated, incidentally, with violins divided left and right, violas half-left behind the first fiddles, cellos half-right behind the seconds, and basses in a reduced half-circle behind the seconds and cellos). Kleiber’s demands were extreme and unprecedented, even for him: 10 full orchestral rehearsals beginning in August 1980 in Dresden’s Lukaskirche, 20 sessions in October with the whole cast present at all of them, recording the work in sequence from beginning to end (with, as is customary, the preludes to Acts I and III left to last).

Perhaps the only surprise in casting was that of Margaret Price in a role she was never to sing on stage, but this turned out to be pure inspiration: the youthful freshness, ardour and lyricism (as well as flawless German diction) of the Welsh soprano’s Isolde, as Hans Hirsch notes, dovetailed with Kleiber’s conception of the work, and indeed, by general consensus, the part has not been sung on record before or since with such sheer, unremitting vocal beauty.

Kleiber’s nerves were famously exposed whenever he made music, and, inevitably, in an undertaking as gruelling for him as committing Wagner’s Tristan to disc, they frayed – sadly – towards the end of the sessions. In the midst of René Kollo’s recording of Tristan’s delirium in Act III, the conductor stormed out, and the passage had to be synchronized later, though no trace of that would be apparent to listeners. Presciently, his producer Werner Mayer had let the tape machines run during rehearsals of the preludes in August. Carlos Kleiber never entered a recording studio again.”

Franz Schubert (1797 – 1828) Symphony No.8 in B minor, D.759 – “Unfinished”

1. Allegro moderato
2. Andante con moto

Johannes Brahms (1833 – 1897) Symphony No.4 in E minor, Op.98

1. Allegro non troppo
2. Andante moderato
3. Allegro giocoso – Poco meno presto – Tempo I
4. Allegro energico e passionato – Più allegro

Wiener Philharmoniker

Carlos Kleiber

Richard Wagner (1813 – 1883) Tristan und Isolde

7. Act 3 “Tod und Hölle”

Dietrich Fischer-Dieskau, Wolfgang Hellmich, Brigitte Fassbaender, Werner Götz, Kurt Moll, Staatskapelle Dresden, Carlos Kleiber

8. “Mild und leise wie er lächelt” (Isoldes Liebestod)

Margaret Price

Staatskapelle Dresden, Carlos Kleiber

BAIXE AQUI – DOWNLOAD HERE