Gustav Mahler ( 1860-1911 ) – Sinfonia Nº 5 – Kubelik – Bavarian Symphonic Orchestra

SINFONIA No.5
Tonalidade principal: Dó sustenido menor
Composição: 1901-1902
Revisão: 1904, 1905, 1907 e 1909
Estréia: Colônia, 18 de outubro de 1904 (regência de Mahler)
1a.Publicação: 1905 (Leipzig, C.F.Peters)
Instrumentação:
4 flautas (flautas 3 e 4 alternam com piccolos)
3 oboés (oboe 3 alt. corne-inglês)
3 clarinetes (Lá, Sib, Dó – 3o. tb clarinete em ré)
Clarone
2 Fagotes
Contrafagote (tb como 3o. fagote)
6 trompas
4 trompetes
3 trombones
Tuba
Tímpanos
Glockenspiel
Pratos
Bombo
Caixa Clara
Triângulo
Tam-Tam
Harpa
Quinteto de cordas (violinos I, II, violas, cellos e baixos)
Duração: aprox. 75 minutos
Movimentos:
Parte I
I -Trauermarsch. In gemessenem Schritt. Streng. Wie ein Kondukt
II-Stürmisch bewegt. Mit grösser Vehemenz
Parte II
III – Scherzo. Kräftig. Nich zu schnell
Parte III
IV- Adagietto. Sehr langsam
V- Rondo-Finale. Allegro. Allegro giocoso. Frisch

retirado daqui : http://repertoriosinfonico.blogspot.com/2007/06/sinfonias-informaes-tcnicas.html

Sinfonia no.5 em Dó # menor
A quinta é uma obra importante, talvez sua mais conhecida obra, e também divisora de águas. É quando Mahler pela primeira vez prescinde da voz humana e consegue conceber um grande universo apenas de sons instrumentais, sem textos explícitos. É a primeira sinfonia que nada deve (pelo menos de maneira clara) às canções do Wunderhorn. Escrita entre 1901-2 e revista em 1910, ela representa o mais puro ideal sonoro que antes já havia dirigido Mahler nas sinfonias precedentes: a evolução do trágico ao triunfo, da condenação à redenção. Pela importância estrutural e metafísica desta obra que, apesar de não conter palavras, diz muito, sua interpretação é igualmente complexa. Sua performance satisfatória depende de um domínio técnico absoluto da arte da regência, para que a imaginação e a sensibilidade do maestro estejam livres para poder dar vida a esta criação sublime.

retirado daqui: http://www.gustavmahlerfanclub.hpg.ig.com.br/gravacoes/sinfonias.htm

Na opinião do crítico e historiador musical Deryck Cooke, a quinta sinfonia de Mahler possui caráter “esquizofrênico”, já que nela, convivem perfeitamente separados o mais trágico e o mais alegre dos mundos. Consta de cinco movimentos, sendo os dois primeiros quase temáticos, explorando o lado trágico da vida. O primeiro movimento, uma escura marcha fúnebre, começa com uma fanfarra de trompetes que aparecerá repetidamente, dando-lhe uma atmosfera especial de inquietude e desolação. O segundo, um frenético allegro, muda completamente o espírito do movimento anterior; seu caráter histérico alterna com o de marcha fúnebre, onde ao final da exposição parece triunfar um relativo otimismo, para cair novamente na angústia e na escuridão. É no scherzo, do terceiro movimento, que surge com maior clareza o citado caráter esquizofrênico, em absoluta contradição com a atmosfera nihilista anterior, saltamos, sem solução de continuidade, à visão mais alegre da vida. São dois modos de ver a existência impossível de reconciliar. Tanto o ländler como a valsa do trio estão, ainda com seu ar de nostalgia, muito longe do desespero inicial da sinfonia. O famoso adagietto para cordas e harpas, constituindo o Quarto movimento, é um remanso de paz entre a força do scherzo e do último movimento, estando impregnado de um desejo de distanciar-se das tensões e lutas para refugiar-se da solidão interior. O quinto movimento finale, parte de motivos populares, possuindo um caráter exuberante e alegre. Em seu clímax final recupera e funde o caráter angustiante dos primeiros dois movimentos com a alegria dos últimos, combinando assim os elementos tão díspares de escuridão e luz que convivem na Sinfonia.

retirado daqui : http://pt.wikipedia.org/wiki/Sinfonia_n.%C2%BA_5_(Mahler)

É isso,

Gustav Mahler ( 1860-1911 ) – Sinfonia Nº 5 – Kubelik – Bavarian Symphonic Orchestra

1 – Marcha fúnebre
2 – Allegro
3 – Scherzo
4 – Adagietto
5 – Finale Rondó

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Gabriel Clarinet

Entrevista com Nikolaus Harnoncourt: "El sonido más fiel"

Retirada daqui.

Nikolaus Harnoncourt es un grande de la dirección de orquesta mundial y uno de los mayores intelectuales de la música. Con su formación, Concentus Musicus, devolvió la autenticidad y la esencia a la interpretación de la música antigua y barroca. Varias generaciones han seguido su estela. El libro La música es más que las palabras reúne toda su sabiduría.

Los preocupantes síntomas de hinchazón llevaron a Nikolaus Harnoncourt (Berlín, 1929) en los cincuenta a cambiar la historia de la música en la descorazonada Austria de posguerra. El entonces violonchelista había detectado un bulto romántico, según confiesa personalmente, el moratón repetitivo de un arte que había perdido carácter y corría el riesgo de infectar sin remedio los oídos del público con aburrimiento, programas previsibles y ejecuciones cansinas: Brahms y Beethoven; Beethoven y Brahms con un interludio de valses de Strauss por año nuevo.

Leonhardt tuvo reparos conmigo porque había pertenecido a las Juventudes Hitlerianas, pero, una vez le aclaré que no había más opciones, nos hicimos amigos

Él no era ningún nombre de postín todavía. Un disciplinado e inquieto miembro de la Sinfónica de Viena que dirigía por aquel entonces Herbert von Karajan. Corrían tiempos en los que las batutas ni admitían discusiones, ni réplicas, ni preguntas. Así que Harnoncourt y sus amigos tuvieron que reunirse clandestinamente en su casa para llevar a cabo el milagro: crear una corriente de interpretación de la música barroca y antigua con instrumentos de época. Bach y compañía recuperados en su pura esencia. “Objetivarlo todo”, como dice él en el libro La música es más que las palabras (Paidós).

Viena despertaba de la pesadilla monstruosa del nazismo entre guerras subterráneas de espías y añoranzas de un imperio que luego resultó rentable para el turismo. Pero seguía siendo el lugar donde casi siempre se había regenerado la música, a veces de forma violenta. Hoy, en el XXI, existen escuelas, grupos y miles de partituras recuperadas por todo el mundo gracias a esa revolución iniciada por él con su grupo Concentus Musicus.

En su ánimo imperaba la discusión, la obsesión por el debate. Los gérmenes de lo que luego le ha hecho pasar a la historia por sus discursos sabios y revolucionarios acerca de la interpretación. Entonces chocaba con las maneras dictatoriales de Karajan, a quien respetaba, por otra parte. Pero sobre todo con cierto conservadurismo que no podía combatirse. No se admitían peros. Esa era una actitud poco convincente con quien desde niño había aprendido a pensar por sí mismo precisamente por rebeldía. “Los directores entonces no admitían sugerencias. Yo hice tres preguntas en mi etapa de violonchelista y me respondieron: ‘Porque lo digo yo’. Ahora, cuando me preguntan a mí contesto hasta que se me acaban los argumentos y si no convenzo, entonces admito mi equivocación y cambio de opinión”.

A Harnoncourt, su paso por las Juventudes Hitlerianas -una obligación para los niños que no se podían permitir el lujo de quedar apestados- le enseñó a ponerlo todo en solfa. Tanto bramido, tanto dogma, le repelía. “Debía de obedecer, decir sí a cada orden, pero en mi interior me preguntaba constantemente: ¿y si en vez de sí es no?”.

Era un niño sensible, obsesionado con los teatros de marionetas. “De haber comprobado que podía ganarme la vida con ello, me hubiese dedicado a eso”, confiesa desde su casa del Tirol, rodeado de montañas nevadas que hoy ya no puede escalar, pero que aún le soplan el sonido acuchillado del viento. Pero fue la música la que le ofreció un futuro. La música que siempre estuvo ahí, compañera fiel.

Nunca imaginó que el destino le deparara un lugar así en la historia. Las inquietudes constantes le llevaron lejos. Desde aquellas reuniones ocultas para Karajan hasta su nombre reivindicado hoy como punto de referencia mundial, ha llovido. “No le decíamos a Karajan qué hacíamos. De mí, sabía que tocaba por entonces la viola de gamba y adoraba a Bach, pero todo era secreto”.

Tanto que comenzaron a ensayar y a reunirse en 1953, pero vieron la luz por primera vez en 1957. “Fue muy difícil, entonces no existían los instrumentos que necesitábamos. Tuvimos que pedirlos prestados en los museos para ensayar”, relata Harnoncourt. También decidieron leer y leer partituras. Despojarlas de las interpretaciones y los cambios que habían ido sufriendo con el tiempo. Volver radicalmente a la esencia, sobre todo con Bach, su obsesión, pero sin perder el ancla de su tiempo. “Decidimos que interpretaríamos a los barrocos, con toda su pureza, en el cincuenta por ciento de nuestro repertorio. La otra mitad sería para los creadores contemporáneos”.

El Concentus Musicus de Harnoncourt se convirtió así en doble referencia. “Acudieron a vernos trabajar desde Stravinski a Hindemith, que, por cierto, eran mucho menos fieles a sus propias partituras que nadie. Cambiaban sus tempos como les venía en gana, no se atenían a lo escrito. Muy curioso”.

Poco a poco fueron extendiendo una tela de araña que crecía, crecía y envolvía con una nueva dimensión la interpretación musical más antigua. La contradicción era gloriosa. El sonido puro más fiel a las épocas pasadas se revelaba como algo completamente nuevo. Un efecto de autenticidad impactante que convirtió aquella corriente en una religión de la que hoy son devotas tres generaciones de músicos. De Harnoncourt a Fabio Biondi, pasando por John Eliot Gardiner, William Christie, Jordi Savall, Ton Koopman…

Los lazos no tardaron en surgir. Primero llegaron los holandeses, con figuras como Gustav Leonhardt a la cabeza. A la larga, él ha sido más papista que el Papa. “Sé que al principio tuvo reparos conmigo porque había pertenecido a las Juventudes Hitlerianas, pero, una vez le aclaré que no había más opciones, nos hicimos amigos”. Luego apenas ha habido tensión entre ellos pese a que Harnoncourt ha seguido con todos los repertorios de las épocas que le ha apetecido y el holandés, una especie de monje de clausura de la música antigua, no quiere saber nada de instrumentos más modernos que el clave o el órgano: “A Leonhardt, un piano le da miedo”, asegura Harnoncourt. No puede entender que las partituras de Bach se adapten a un monstruo tan moderno.

Tampoco hace falta ser tan radical, cree el músico. “Yo lo soy, en muchas cosas, pero sé que nunca se puede lograr el cien por cien de los objetivos que se pone uno en la vida”. Harnoncourt siempre ha sabido distinguir y entender lo que es sagrado o no lo es. Como las estructuras de pensamiento. Ambos campos se relacionan para el director.

La música que él ha resucitado está consagrada a la gloria de Dios. Fue el principal motor de Bach. “Entender que el arte es lo que nos hace humanos puede ser una especie de bendición relativa a un sentimiento religioso. No existe pueblo en la tierra, entre Siberia o África, que no consagre su creatividad a un sentido elevado. Siempre nos enfrentamos a un gran misterio sobre lo sagrado”.

Las preguntas trascendentes nos diferencian de otras especies. “Creo que existen dos formas de pensamiento. La lógica y la fantástica. Un mono puede contar con la primera. Puede coger una piedra y partir una nuez. Es decir, utilizar la tecnología. Un mono podría fabricar un ordenador, pero no hacer un poema, para eso necesita el pensamiento fantástico. La música pertenece a este tipo de pensamiento”.

Tampoco es que reniegue de los avances. Aunque sí ha llegado a una conclusión: “No creo en el progreso, pero sí en el cambio”. Un matiz amplio que da para mucho, aunque las grandes preguntas, las grandes dudas en el arte permanecen intactas y sin posibilidad de resolución: “Desde los griegos, seguimos planteándonos las mismas cuestiones”.

Después está la emoción. Y gran parte de la culpa de que el Concentus Musicus se pusiera en funcionamiento tuvo que ver con la búsqueda de nuevas sensaciones. “Cuando interpretábamos música barroca producía aburrimiento. Eso nos llevó a preguntarnos algo muy sencillo: ¿Por qué si al contemplar una escultura de Bernini nos pone los pelos de punta no nos sucede lo mismo con la música que se hacía en la época?”.

La respuesta estaba clara. Cuando contemplaban una obra de arte lo hacían sin tapujos, transparentemente ante sus ojos, pero cuando escuchaban una partitura había sido tan despojada de su primitivo sentido, adaptada con tanto artificio a su tiempo, que había perdido la capacidad de emocionar.

Y esa búsqueda, para Harnoncourt, es intemporal. La concienzuda recuperación del pasado ha regenerado también la interpretación de todos los repertorios. También del romanticismo, periodo en el que este músico se centra sobre todo en su libro de entrevistas. En él realiza disquisiciones interesantes que abarcan la obra de Beethoven, Schubert o los Strauss. “El primero me parece un agitador de su época, un luchador por la libertad, el romántico de dimensiones heroicas, mientras que Schubert es el romántico pegado al alma, el de dimensiones íntimas y trágicas que no pudo llegar a escuchar sus sinfonías”.

En cuanto a los Strauss, para Harnoncourt guardan una dimensión crucial en la identidad vienesa: “Cada ciudad interesante tiene su folclore, los Strauss y en cierto sentido también Schubert son folclore vienés sin que eso signifique que hicieran una música frívola o ligera, en absoluto”.

La música es más que las palabras. Nikolaus Harnoncourt. Traducción de Isidro Arias Pérez. Paidós. Barcelona, 2010. 384 páginas. 29,90 euros.

PQP

Tres generaciones consagradas al barroco

Retirado daqui.

La interpretación historicista de la música pretérita es sin duda el debate de mayor calado que ha conocido este sector de la cultura a partir de la segunda mitad del siglo XX. De hecho se trata de un debate que entronca directamente con la modernidad por lo que tiene en su origen de experimentalismo. Solo que este, comparado con otros que no prosperaron, ha acabado por crear un nuevo público, es decir, un mercado dinámico y estable. ¿Cómo empezó todo? Nikolaus Harnoncourt, precisamente, ha reflexionado a fondo sobre el hecho de que, tan solo 200 años atrás, la música que se interpretaba y se escuchaba era la estrictamente contemporánea, mientras que la compuesta apenas unas décadas antes quedaba irremisiblemente arrumbada en el desván o, a lo sumo, reciclada como una extravagancia alla antica. Tenía que ser el historicismo romántico el que estableciera una nueva forma de aproximarse a ese repertorio como objeto de arte, portador de unos valores que volvían a conectar con el espíritu del hombre contemporáneo. Hay una fecha comúnmente citada como fundacional de esa inversión de óptica: la dirección de Felix Mendelssohn, en Berlín, en 1829, de la olvidada Pasión según san Mateo de Bach. Esa fue la punta de lanza destinada a atravesar el siglo XX: en su estela, a partir de los años treinta, Pau Casals normalizó las Suites para violonchelo como repertorio de concierto, mientras que Wanda Landowska haría lo propio con las Variaciones Goldberg. Ese afán por el redescubrimiento llega reforzado hasta nuestros días y en este sentido cabría concluir, con Adolfo Salazar, que seguimos siendo deudores del Romanticismo. Ahora bien, a partir de la década de los años cincuenta, en consonancia con el creciente interés que en todas las disciplinas artísticas suscita la cuestión del lenguaje, se introduce un nuevo cambio de perspectiva con el repertorio antiguo. La operación no es ya la de acercar el pasado a la sensibilidad contemporánea, sino al revés, de conducir a esta hasta un supuesto “sonido original” construido científicamente, es decir, previo contraste de fuentes, pormenorizado análisis de la partitura e investigación profunda de los instrumentos de época. Los dos grandes padres fundadores de esta tendencia fueron Harnoncourt y Gustav Leonhardt cuando acometieron la grabación de las cantatas de Bach. Esa operación revolucionaria suscitó un encendido debate entre apocalípticos e integrados: los primeros despreciaban la frialdad de laboratorio de esas interpretaciones y las pocas concesiones a la emoción que se permitían, al tiempo que los segundos defendían sus postulados como la única verdad revelada.

¿Qué ha ocurrido después? Pues que el oído del público ha aprendido a escuchar el “nuevo sonido original” y lo ha hecho mayoritariamente suyo. Ello ha sido posible gracias a la segunda generación de intérpretes con instrumentos originales, nacidos a partir de los cuarenta, como Ton Koopman, Christopher Hogwood, Eliot Gardiner o Jordi Savall. Este último sintetiza mejor que nadie el boom de esta música cuando, en 1991, recupera el repertorio para viola de Sainte-Colombe y Marin Marais (siglo XVII) para la película Tous les matins du monde, de Alain Corneau. Esa música, como el gregoriano de los monjes de Silos, se convirtió por esos años en un inesperado fenómeno de masas que entró incluso en las discotecas a la hora del cierre.

¿Dónde estamos ahora? Para la tercera generación de intérpretes de música antigua la discusión lingüística ha quedado definitivamente atrás. Se acercan al repertorio sin complejos, con la misma tenacidad que sus predecesores para volver a la luz las obras que lo merecen, pero con menos remilgos filológicos y restricciones interpretativas a la hora de consignarlas. Y si las dos primeras generaciones pertenecieron mayoritariamente al centro y el norte de Europa (no se olvide que Savall se formó en Basilea), la tercera ha ampliado hacia el sur su radio de acción. Dos casos han sido modélicos en la recuperación del repertorio barroco de sus respectivos países: el italiano Fabio Biondi, que se formó, entre otros, con Savall e intervino en la banda sonora de Tous les matins du monde, por la misma época en que fundaba su grupo Europa Galante; y el español Eduardo López Banzo, que estudió en Ámsterdam con Leonhardt y a su regreso en 1988 fundó el grupo Al Ayre Español. Son dos ejemplos vivos de que la música interpretada con instrumentos originales no ha dicho aún su última palabra. Pero para que ello sea posible hizo falta que una primera generación rompiera el hielo, ni que fuera con las armas de la intransigencia.

PQP

Gustav Mahler ( 1860-1911 ) – Sinfonia Nº 4 – Kubelik – Bavarian Symphonic Orchestra

Dando continuidade a série, que eu pretendo terminar até o final do ano, temos hoje a 4ª Sinfonia de Mahler. Tida como uma sinfonia de ”transparência e beleza”. Naquele mesmo ”esquema”, peguei textos de outros blogs e coloquei aqui.

SINFONIA No.4 (para soprano e orquestra)
Tonalidade principal: Sol maior
Composição: 1899-1901
Revisão: 1910
Estréia: Munique, 25 de Novembro de 1901 (Margarete Michalek, soprano e regência de Mahler)
1a.Publicação: 1902 (Viena, Waldheim-Eberle)
Instrumentação:
4 flautas (2 alternando com piccolos)
3 oboés (um alternando com corne-inglês)
3 clarinetes (um alternando com clarone)
3 fagotes (um alternando com contrafagote)
4 trompas
3 trompetes
Tímpano
Sinos
Pratos
Glockenspiel
Triângulo
Tam-Tam
Bombo
Harpa
Quinteto de cordas (violinos I, II, Violas, cellos e baixos)
Soprano solo
Duração: aprox. 60 minutos
Movimentos:
I- Bedächtig. Nicht eilen
II- In gemächlicher Bewegung. Ohne Hast
III- Ruhevoll (poco adagio)
IV- Sehr Behaglich
Texto:”Das himmlische Leben” (vida celeste), da ‘Trompa mágica do menino’
Comentários: Muito diferente das anteriores, apesar de manter íntima relação com as canções do Das Knaben Wunderhorn, a Quarta é uma sinfonia de rara transparência e beleza. Mahler, que recentemente havia travado contato mais profundo com a obra de J.S. Bach, procurou nela fugir dos grandes efeitos de massa e encontrar na simplicidade da combinação timbrística e contrapontística o ponto de equilíbrio desta obra. Assim, prescindiu dos metais pesados (trombones e tubas) e trabalhou com uma orquestração extraordinariamente econômica para seus padrões. Seu final estava originalmente programado para encerrar a Terceira, mas Mahler, muito sabiamente, escreveu para aquela um outro.

retirado daqui : http://repertoriosinfonico.blogspot.com/2007/06/sinfonias-informaes-tcnicas.html

A quarta sinfonia de Mahler foi composta entre 1893 e 1896, mas estreou somente em 1901. Curiosamente, a obra começou a ser escrita pelo quarto movimento, originalmente concebido como passagens na terceira sinfonia. Mahler, entretanto optou por escrever uma nova sinfonia tomando por base essa composição, acrescentando-lhe as três partes iniciais.

Sinfonia 4, Primeiro Movimento, Mahler

O primeiro movimento é absolutamente clássico na forma, com suas três seções principais (exposição, desenvolvimento e recapitulação) claramente delimitadas. Até mesmo a escolha das tonalidades em que são expostos os dois temas principais (tônica e dominante, respectivamente) é rigorosamente formal, tal como numa sinfonia de Haydn. Chama a atenção, entretanto, a figura inicial dos guizos (instrumentos tradicionalmente atrelados a cavalos), que parece convidar o ouvinte para uma longa viagem. De fato, esses mesmos guizos aparecerão novamente no quarto movimento, onde se conhecerá o destino da viagem. Uma breve prévia de temas da Sinfonia 5 em Do sustenido menor se desenha, apresentando sugestões que serão melhor trabalhadas nessa sinfonia alguns anos depois. A pintura que executei inspirada nesse movimento foi um anjo sentado sobre um globo, onde ele observa algo no céu cima dele. A exploração de algo que ainda não sabemos, de uma viagem pelo desconhecido. A trombeta em seu colo repousa, marcando que algo certamente será anunciado.

Sinfonia 4, Segundo Movimento, Mahler

Também o segundo movimento tem forma clássica – um scherzo com dois trios. A inspiração aqui é uma pintura de Arnold Böcklin, intitulada “Freund Hein spielt auf” (O amigo Hein toca). O tal amigo Hein, esclareça-se, é uma representação alegórica da morte, que traz um inocente violino no lugar da foice. Com fina ironia, Mahler aqui escreve um solo de violino em scordatura (quando as cordas do violino são afinadas de maneira especial) que soa propositadamente estridente. Nos dois trios, o tom sarcástico do scherzo cede lugar ao ländler – danças folclóricas alemãs que lembram o antigo minueto. A pintura que executei é clara: a morte e seu violino, ao invés da foice. Sua forma lânguida, seus cabelos brancos e pele claríssima a tornam uma figura incomum, mas previamente reconhecível. Diferente do conceito de morte que nos é passado no decorrer da vida. Devo ressaltar, que Mahler não somente enchergava a morte de forma pesarosa e de perda, mas também a via de forma gloriosa, à qual deveremos chegar triunfantes e merecedore de sua graça. Quem desse violino a melodia ouvir, flanará com o que se decorre após.

Sinfonia 4, Terceiro Movimento, Mahler

O terceiro movimento, lento e melancólico, tem a placidez de uma lápide. O tema principal, inicialmente apresentado pelos violoncelos, passa por diversas variações em que o ritmo vai se intensificando. Este tema é às vezes intercalado por outro em que se cria no ouvinte uma expectativa frustrada: quando se espera o clímax, sobrevém na verdade o colapso de toda música. Esta atitude é muito comum na obra de Mahler. Pouco antes do final deste movimento, entretanto, aparece um exuberante clímax verdadeiramente mahleriano, na tonalidade de mi maior, justamente aquela em que se encerrará a sinfonia. A pintura aqui nos passa algo de total perda e tristeza. Como uma lápide, a imagem esguia apenas lamenta, sem lágrimas. Parafraseando uma passagem famosa de Drummond, “A vontade de chorar é tanta, que perplexa ela se cala.”

Sinfonia 4, Quarto Movimento, Mahler
Das Himmlisches Leben

O quarto movimento é o ponto focal da sinfonia. Aqui aparece a soprano solista, cantando “Das himmlische Leben” (A Vida no Paraíso) – poema popular alemão, de autoria desconhecida, parte do ciclo “Des Knaben Wunderhorn” (O Garoto e sua Trompa Mágica), utilizado por Mahler em várias composições. “Das himmlisches Leben” é o canto de uma criança que morreu e nos descreve o paraíso, com suas comidas deliciosas e abundantes, seus personagens e afazeres, sua música perfeita. As estrofes são intercaladas por breves interlúdios orquestrais, onde se sobressai o guizo do primeiro movimento. Nas duas primeiras estrofes a música vai se esvanecendo, terminando em total placidez nas notas mais graves da harpa e do contrabaixo. Na pintura desse anjo que executei, passo o ritmo da melodia serena deste quarto movimento da sinfonia. Como se quem canta é ele, ou quem nos traz a melodia no ar é ele. A mão segura algo. O que?! Uma áurea de mistério. O que nos anuncia? A letra da música nos dira, mas muito suscintamente. Uma prévia do que Mahler acredita encontraremos.

Excertos de texto do Maestro Flavio Florence, titular da Orquestra Sinfônica de Santo André de 1988 até 2008, quando faleceu. Discussão e montagem por Felipe de Moraes.

As sinfonias de Mahler costumam ser divididas em três períodos. E cada período faz com que as obras se relacionem entre si, tornando a produção artística de Mahler um universo único e constante que merece ser compreendido em sua totalidade.

As sinfonias do Primeiro Período são conhecidas como Sinfonias Wunderhorn, e abrangem as sinfonias 2, 3 e 4. Elas têm esse nome porque têm vínculos com as canções feitas por Mahler do ciclo de poemas conhecido como Das Knaben Wunderhorn, já mencionados acima. Pode-se dizer que elas representam a busca de Mahler por uma fé firme e ao mesmo tempo uma busca para suas respostas acerca da existência.

A Sinfonia 1 usa elementos das canções do ciclo de poemas Lieder Eines Fahrenden Gesellen (Canções de um Viajante Errante) e Das Klagend Lied (A Canção do Lamento). É puramente instrumental e também tem certa relação com Das Knabem Wunderhorn, ainda que de maneira mais indireta.

As sinfonias do Segundo Período, a 5, a 6 e a 7, costumam ser chamadas de Sinfonias Rückert. Elas têm esse nome porque a composição delas foi influenciada pelas canções que Mahler compôs sobre os poemas de Friedrich Rückert (1788-1866). Elas são puramente instrumentais e as mais trágicas do ciclo sinfônico.

O Último Período não tem nome e abrange as últimas obras do artista: as sinfonias 8, 9 e a inacabada 10, além da sinfonia canção Das Lied von Der Erde (A Canção da Terra). A voz humana é usada em grande arte da Sinfonia 8, e ela costuma ser chamada às vezes de Sinfonia Coral.

As sinfonias 9 e 10 são instrumentais, e o poema sinfônico Das Lied von Der Erde é cantado, ao redor do qual existe um certo mistério. A princípio era para ser a Sinfonia 9, mas por superstição, Mahler preferiu que fosse conhecida como um poema sinfônico.

Abaixo, faço a postagem do pacote com a Sinfonia e um pequeno libreto com a letra do quarto movimento, como de costume. Mas infelizmente não tenho a partitura da Sinfonia 4, fico devendo e quando conseguir, farei novamente a postagem.

A interpretação que ouviremos é executada por Daniel Harding ao comando da Orquestra de Câmara Mahler, tendo como soprano solista Dorothea Röschmann, no quarto movimento. Gravação realizada nos dias 27 e 28 de janeiro de 2004, no Auditório G. Agnelli, no Centro Congressi Lingotto, em Turim, Itália.

Gosto muito dessa interpretação, ela explora profundamente a dinâmica, indo do extremo pianíssimo ao extremo fortíssimo. O colorido orquestral dos instrumentos é muito bem calculado e equilibrado. Uma referência para a interpretação dessa obra. Dorothea Röschmann não menos esbanja elegância, charme e intensidade interpretativa.

Gustav Mahler (1860-1911)
Sinfonia n.º 4 em Sol maior
I – Bedächtig. Nicht eilen – Recht gemächlich
II – In gemächlicher Bewegung. Ohne Hast
III – Ruhevoll
IV – Sehr behaglich

Das himmlisches Leben

Wir genießen die himmlischen Freuden,
d’rum tun wir das Irdische meiden.
Kein weltlich Getümmel
hört man nicht in Himmel!
Lebt alles in sanftester Ruh!

Wir führen ein englisches Leben!
Sind dennoch ganz lustig daneben!
Wir tanze und springen,
wir hümpfen und singen!
Sankt Peter im Himmel sieht zu!

Johannes das Lämmlein auslasset,
der Metzger Herodes drauf passet!
Wir führen ein geduldig’s,
unschuldig’s, geduldig’s,
ein lieblisches Lämmlein zu Tod!

Sankt Lukas den Ochsen tät schlachten
ohn’ einig’s Bedenken und Achten;
der Wein kost’kein Heller
im himmlischen Keller;
die Englein, die backen das Brot.
Gut’ Kräuter von allerhand Arten,
die wachen im himmlischen Garten!

Gut’ Spargel, Fisolen
und was wir nur wollen!
Ganze Schüsseln voll sin duns bereit!
Gut’ Äpfel, gut’ Birn’ und gut’ Trauben,
die Gärtner, die alles erlauben!
Willst Rehbock, willst Hasen?
Auf offener Straßen
sie laufen herbei!

Sollt ein Fasttag etwa kommen,
alle Fische gleich mit Freude angeschwommen !
Dort läuft schon Sankt Peter
mit Netz und mit Köder
zum himmlischen Weiher hinein.
Sankt Martha die Köchin muss sein!

Kein Musik ist ja nicht ayf Erden,
die unsrer verglichen kann warden.
Elftausend Jungfrauen
zu tanze sich trauen!
Sankt Ursula selbst dazu lacht!

Cäcelia mit ihren Verwandten
sind treffliche Hofmusikanten!
Die englischen Stimmen
ermuntern die Sinnen,
dass alles für Freuden erwacht.

A Vida no Paraíso

Nos divertimos com os deleites do Paraíso,
então evitamos todas as coisas terrestres.
Nenhum clamor mundano
é ouvido no Paraíso
Tudo vive na mais gentil paz!

Levamos uma vida angelical!
Mas somos completamente alegres!
Dançamos e saltamos,
saltitamos e cantamos!
São Pedro no Paraíso observa!

João deixa o pequeno cordeiro livre,
o açougueiro Herodes o vigia!
Conduzimos docilmente,
inocente, docilmente,
doce pequeno cordeiro à sua morte!

São Lucas o boi abate
sem sequer um pensamento ou cuidado;
o vinho custa nem um centavo
na adega do Paraíso;
os anjos, eles que assam o pão.
Finas ervas de variados tipos,
crescem no Jardim do Paraíso!

Requintados aspargos, feijões
e qualquer coisa que queiramos!
Pratos inteiros são para nós preparados!
Boas maçãs, boas peras e boas uvas,
os jardineiros, nos permitem tê-las todas!
Quer carne de veado ou de lebre?
Nas largas alamedas
eles correm livres!

Se o dia de jejum se aproxima,
todos os peixes vêm alegremente nadando!
Correndo vem São Pedro
com sua rede e suas iscas
dentro da lagoa divina.
Santa Marta deve ser a cozinheira!

Não há música na Terra
que possa ser comparada com a nossa.
Onze mil virgens
se lançam à dança!
Santa Úrsula, entretanto, ri!

Cecília e seus parentes
são excelentes músicos de corte!
As angelicais vozes
deleitam os sentidos,
para que todos acordem para a alegria.

retirado daqui : http://felipedemoraes.blogspot.com/2009/03/mahler-sinfonia-n-4.html

A Quarta Sinfonia em sol maior de 1899-1900 pode ser considerada um epílogo para as três primeiras sinfonias. É a sinfonia mais intimista e em menor escala de Mahler, com orquestra reduzida e virtualmente nenhum efeito grandioso. Não se pode falar de simplismo ingênuo em ligação com uma composição tão sutil e disciplinada, mas a atmosfera é certamente infantil, de modo sumamente apropriado. Não admira que seja a mais popular e acessível sinfonia de Mahler, e é a primeira em que ele se conservou fiel aos quatro movimentos do modelo clássico. Pensou em subintitulá-la Humoresque – uma pista (se alguma fosse necessária) para suas ligacoes com as canções Wunderhorn e, em especial, com Wir geniessen die himmlischen Freuden, composta em março de 1892. Um dos primeiros planos para a sinfonia mostra que sua concepção precedeu a Segunda e a Terceira – mais uma prova de que as sinfonias de Mahler são uma cadeia contínua e interligada ou, para usar um paralelo literário, uma vasta novela autobiográfica, da qual cada sinfonia é um capítulo. A teoria de Paul Bekker, depreciada por Neville Cardus, de que toda a sinfonia foi germinada por essa canção, parece-me convincente. Cada movimento está tematicamente inteligado à maneira usual e alusivamente sutil de Mahler. Em todo caso, eis as próprias palavras de Mahler a Natalie Bauer-Lechner em 1901 : “Eu queria realmente escrever uma humoresque sinfônica que acabou se convertendo numa sinfonia completa, enquanto que antes, quando queria que se tornasse uma sinfonia, ganhou o tamanho de três (dois pontos) as minhas Segunda e Terceira”.

O primeiro movimento é melodicamente profuso, sua tessitura e estrutura constituindo um avanço sobre tudo o que Mahler compusera até então. Nunca um contraponto foi mais inventivo. A lucidez e o frescor do material recordam, com freqüência, mais Haydn do que Schubert. O estado de espírito de Mahler é aqui dominado pela descontração, o mundo dos conflitos e agressões é ignorado, quando não esquecido. É inesquecível a sua vibrante abertura – ele qualificou-a de “melodia divinamente alegre e profundamente melancólica” (…).

Dessa obra tão conhecida e amada dificilmente será necessário fazer mais do que lembrar suas belezas : a delicada coda do primeiro movimento, por exemplo – sancta simplicitas, se alguém jamais a ouviu; e o levemente fantasmagórico scherzo, associado de forma tão maravilhosa por Cardus às sombras projetadas pela luz de vela na parede de um quarto de criança. Nessa fantasia-Ländler, Mahler faz muito uso de um violino solo, com uma scordatura que permite tocar um tom inteiro mais alto do que o resto e faz o instrumento soar como “ein Fiedel”, o precursor medieval do violino e a origem da palavra inglesa fiddle. Num dos primeiros esboços, Mahler escreveu dessa passagem : “Freund Hain spielt auf”. O amigo Hain que toca era um violino espectral que guiava o caminho para a eternidade ou a perdição. Os demônios de Mahler estão de folga nessa sinfonia e o amigo Hain é mais pitoresco do que macabro. Entretanto, cumpre recordar a descrição que Mahler fez da composição dessa sinfonia:

Por causa da lógica irresistível de uma peça que tive de alterar, todo o trabalho subseqüente tornou-se confuso para mim e, para minha estupefação, eu tinha penetrado num domínio totalmente diferente, tal como num sonho nos imaginamos vagueando pelos jardins do Eliseu, entre flores de suaves aromas, e subitamente o sonho converte-se num pesadelo em que nos vemos lançados num Hades cheio de terrores. As pistas e emanações desses mundos, para mim horrendos e misteriosos, são freqüentemente encontradas em minhas composições. Desta vez, é uma floresta com todos os seus mistérios e horrores que força minha mão e se entretece em minha obra. Está ficando cada vez mais claro para mim que um indivíduo não compõe, mas esta sendo composto.

Daí o calafrio que, com freqüência, se apodera dessa obra luminosa, mesmo no adágio.

O final do scherzo, após uma sutil alusão ao tema do finale, tem um toque de severidade que se dissipa no adágio, o mais sereno movimento de Mahler, embora seu fluir tranqüilo seja interrompido, primeiro por dança e, depois, por uma “desintegração” apaixonada, tão poderosa quanto qualquer outra passagem da Quinta e da Sexta Sinfonias e, obviamente, o “Hades cheio de horrores” acima mencionado. Numa soberba passagem perto do final, a música explode sobre o ouvinte como um religioso afresco do Paraíso. Mahler usou a forma variação nesse movimento e pode assim, com extraordinária habilidade, manter lado a lado e interligadas as atmosferas de contentamento infantil do céu, um “céu azul sem nuvens” com Marta cozendo o pão e vozes angélicas entoando hinos a Santa Cecília.

A Sinfonia em sol maior foi publicada em 1902, mas Mahler reviu-a diversas vezes. É difícil acreditar que uma obra tão encantadora pudesse ter tido um acolhimento inicial tão frio – até mesmo a Alma ela desagradou – e que Mahler a descrevesse como uma “enteada perseguida”. Sua revisão final, para suas duas récitas de Nova York, foi feita em 11 de outubro de 1910, mas Erwin Stein, na década de 1920, descobriu uma coleção de provas com revisões ainda mais extensas visando, como de costume, uma clareza cada vez maior. Incluíam mudanças de dinâmica e de sinais de expressão, e alterações tais na partitura como o reforço da melodia do oboé em quatro compassos no movimento lento pelo trompete com surdina, corne inglês e trompa, e uma redução do acompanhamento no finale. Também foram mudadas varias direções de ritmo. É como se Mahler, toda vez que regia suas próprias obras, voltasse a compô -las.

(KENNEDY, Michael. Mahler. Tradução Álvaro Cabral. Rio de Janeiro: Jorge Zahar, 1988 P. 109-112).

retirado daqui :http://www.sul21.com.br/blogs/pqpbach/gustav-mahler-1860-1911-sinfonia-n%C2%BA-4-cd-4-de-14/

É isso aí.
Gustav Mahler ( 1860-1911 ) – Sinfonia Nº 4 – Kubelik – Bavarian Symphonic Orchestra

1 – Bedächtig. Nicht eilen
2 – In gemächlicher Bewegung. Ohne Hast
3 – Ruhevoll (poco adagio)
4 – Sehr Behaglich

Clique aqui para fazer o download – Megaupload

Gabriel Clarinet

Giacomo Puccini (1858-1924) – La Boheme – Netrebko – Villazon

Esta é a minha ópera pucciniana favorita e “Che Gelida Manina” é a minha ária favorita no universo da ópera. Se for fazer uma comparação com a “Tosca”, diria que já a ouvi algumas dezenas de vezes a mais. Sei lá, por algum motivo o trágico me atrai, e a dor dos personagens me comove. Vá entender… também reconheço que quando ouvi essa ópera pela primeira vez me encontrava em um momento um tanto quanto delicado de minha vida, morrendo de amores por alguém que até que me dava bola, porém não se decidia na vida. Não, não foi com ela que me casei.
Ouvi muito a Mirela Freni e o Nicolai Gedda cantando essa ópera. Meu velho LP já sumiu nas areias do tempo, e definitivamente a Anna Netrebko, apesar da beleza, deixa muito a desejar no papel da frágil Mimi. O Rodolfo do Villazon tem um pouco mais de personalidade. Pronto, falei… e sei que vou levar pedradas. Justiça se faça: eles podem não ser melhores que a Callas, que a a Freni, que o Pavarotti, ou que o Franco Corelli, mas formam um belíssimo par.
Li na amazon que existem 85 gravações dessa ópera no mercado atualmente. Cacete… e a pergunta do editor era: havia necessidade de mais uma? Não vou entrar no mérito dessa discussão. Com certeza, uma diva no nível da Netrebko precisaria de um registro gravado de sua interpretação, ao vivo, por sinal, e a Deutsche Grammophon não iria permitir essa falha em sua discografia, enfim.
A história de um grupo de amigos em Paris é conhecida, são poetas, pintores, artistas, enfim, que vivem com o pouco que conseguem, e gastam em bebida e mulheres, não necessariamente nessa ordem. O poeta Rodolfo se apaixona pela costureira, a frágil Mimi, sua vizinha, que, num belo dia, bate em sua porta para pedir uma xícara de açuçar. Uma pobre miserável, eu diria. Como se trata de Puccini eles se apaixonam no instante em que se conhecem e o Rodolfo canta a maravilhosa ária “Che Gelida Manina”, e a pobre Mimi se derrete por ele, respondendo com outra obra prima puciniana, “Si, Mi chiamono Mimi”. O resto da ópera traz outros bons momentos, mas esse início é de levar às lágrimas até o mais enrrustido e bruto ser humano.
Ousaria dizer que se o bom Giacomo tivesse composto apenas estas duas árias já teria contribuido muito para a história da música ocidental.
Preparem seus lenços de papel, já que se trata de Puccini é claro que vai ter alguma tragédia no final, e divirtam-se.

Giacomo Puccini (1858-1924) – La Bohème

CD 1

1. La Bohème / Act 1 – “Questo Mar Rosso”
2. La Bohème / Act 1 – Pensier profondo”
3. La Bohème / Act 1 – “Legna!”
4. La Bohème / Act 1 – “Si può”
5. La Bohème / Act 1 – “Io resto”
6. La Bohème / Act 1 – “Chi è là?”
7. La Bohème / Act 1 – “Si sente meglio?”
8. La Bohème / Act 1 – “Che gelida manina”
9. La Bohème / Act 1 – “Sì. Mi chiamano Mimì”
10. La Bohème / Act 1 – “Ehi! Rodolfo!”
11. La Bohème / Act 1 – “O soave fanciulla”
12. La Bohème / Act 2 – “Arranci, datteri!”
13. La Bohème / Act 2 – Chi guardi?
14. La Bohème / Act 2 – “Viva Parpignol”
15. La Bohème / Act 2 – Ch’io beva del tossico!
16. La Bohème / Act 2 – “Quando m’en vo”
17. La Bohème / Act 2 – “Chi l’ha richiesto?…Caro! – Fuori il danaro!”

CD 2

1. La Bohème / Act 3 – “Ohè, là, le guardie!” – “Aprite!”
2. La Bohème / Act 3 – “Sa dirmi, scusi” Anna Netrebko
3. La Bohème / Act 3 – “Mimi!” – “Speravo di trovarvi qui”
4. La Bohème / Act 3 – “Marcello. Finalmente!”
5. La Bohème / Act 3 – “Mimì è una civetta”
6. La Bohème / Act 3 – “Mimì è tanto malata!”
7. La Bohème / Act 3 – “Donde lieta uscì”
8. La Bohème / Act 3 – “Dunque è propio finita!”
9. La Bohème / Act 4 – “In un coupé?”
10. La Bohème / Act 4 – O Mimì, tu più non torni
11. La Bohème / Act 4 – Che ora sia?
12. La Bohème / Act 4 – “Gavotta”
13. La Bohème / Act 4 – “C’è Mimì…”
14. La Bohème / Act 4 – “Vecchia zimarra, senti”
15. La Bohème / Act 4 – “Sono andati”
16. La Bohème / Act 4 – “Che avvien?”
17. La Bohème / Act 4 – “Che ha detto il medico?”

Anna Netrebko
Rolando Villazon
Boaz Daniel
Nicole Cabel
Stephane Degout
Vitaliy Kowaljow

Symphonieorchester des Bayerischen Rundfunks
Bertrand de Billy – Conductor

BAIXE AQUI – DOWNLOAD HERE

FDPBach

Giacomo Puccini (1858-1924) – Tosca

Pretendo postar algumas óperas até o final do ano, se o tempo assim o permitir.
Começo com “Tosca”, a obra prima de Puccini, para desespero do mano PQPBach. Para muitos, a famosa soprano Maria Callas teria sido a principal intérprete do papel, mas a gravação que me veio às mãos foi esta com a soprano russa Galina Vishnevskaya no papel principal, gravação esta muito bem cotada no site da amazon, cujos comentaristas destacam o casal principal de solistas. A curiosidade fica por conta do regente: simplesmente Mstislav Rostropovich, o maior violoncelista do Século XX, que dedicou-se à regência a partir de determinada etapa de sua vida. E como o grande músico que era, também se destacou com a batuta.
Abaixo um resumo da ópera, retirado da Wikipedia:

Ato I
A Igreja de Sant’Andrea della Valle, em Roma

Angelotti acaba de fugir do Castelo de Sant’Angelo. Aterrorizado e ofegante, ele entra na igreja, aparentemente vazia. Sua irmã, a Marquesa Attavanti, está colaborando na sua fuga. Ela entrou na igreja alguns dias antes e, fingindo que rezava, escondeu uma chave aos pés da Madona; é a chave da capela dos Attavanti. Ele recolhe a chave rapidamente, entra na capela, e se esconde. Na igreja há uma grande pintura coberta com um pano, e diversos apetrechos de pintor. Um sacristão entra cantarolando. Sinos badalam, é a hora do Angelus, ele se ajoelha e reza. Chega Cavaradossi, o artista revolucionário esquerdista e voltairiano (adepto de Voltaire), e descobre o quadro no qual está trabalhando: é um retrato de Maria Madalena. O pintor canta enquanto trabalha, e o que ele canta é um hino de amor à arte, à vida, e à sua amante, Floria Tosca, uma cantora de ópera (Recondita armonia). O sacristão se apercebe de que o rosto da mulher que Cavaradossi está pintando é o mesmo de uma dama que veio à igreja rezar no dia anterior. Tendo trazido um cesto com comida e vinho, pergunta ao pintor se ele vai querer comer; ele responde que não está com fome, e despede o sacristão. Angelotti sai da capela e Cavaradossi reconhece seu amigo; os dois partilham os mesmos ideais revolucionários. A conversa dos dois é interrompida pela chegada de Tosca, que entra na igreja gritando “Mario! Mario!” Cararadossi dá o cesto de comida ao amigo e pede a ele que se esconda de novo, por precaução. Tosca pergunta com quem ele estava falando. “Contigo,” diz o pintor. Tosca olha para o quadro e reconhece o modêlo. “É a Attavanti. Ela esteve aqui?” “Eu a vi ontem, mas foi por acaso,” responde Mario. “Ela veio rezar e, sem que ela percebesse, pintei o seu retrato.” Tosca olha para o retrato cheia de ciúmes. A Attavanti tem os olhos azuis, Tosca tem os olhos negros. “Pinta os olhos dela de negro,” diz Tosca. Mario e Tosca cantam um ardente dueto de amor. Cavaradossi pede a ela que vá, porque ele precisa trabalhar. Ainda desconfiada, ela diz: “Mas pinta os olhos dela de negro!” e parte. Angelotti sai do esconderijo, e Cavaradossi lhe diz que a Tosca é bondosa, mas como ela não esconde nada do seu confessor, ele preferiu não contar nada a ela por enquanto, e pergunta a Angelotti qual é o seu plano. Este responde que sua irmã escondeu roupas de mulher para ele sob o altar; assim que escurecer ele as vestirá e fugirá. Cavaradossi oferece a Angelotti esconderijo em sua própria casa. Neste instante, ouve-se um tiro de canhão, vindo do Castelo de Sant’Angelo: a fuga de Angelotti foi descoberta. Angelotti pega as roupas de mulher, ele e Cavaradossi saem da igreja rapidamente; mas Angelotti deixa cair um leque.
O sacristão entra na igreja com um bando de padres, coroinhas e membros do coro, fazendo algazarra e em grande alegria: parece que Napoleão foi derrotado. Vai haver uma grande festa esta noite, com fogos de artifício e uma cantata no Palazzo Farnese com Floria Tosca. Chega Scarpia, acompanhado de Spoletta e vários policiais. Interroga o sacristão: “Um prisioneiro de estado acaba de fugir do Castelo de Sant’Angelo. Está escondido aqui?” Neste instante, Tosca entra na igreja para avisar Cavaradossi que não poderá estar com ele esta noite devido ao espetáculo no Palazzo Farnese. Enquanto seus homens revistam a igreja, Scarpia dirige-se a Tosca. “Permita-me cumprimentá-la, madame, eu sou seu admirador,” diz ele, beijando a mão da famosa diva. “Admiro suas virtudes. São raras as cantoras de ópera que vêm à igreja rezar. Pelo menos a Senhora não faz como certas damas, que entram na igreja para namorar pintores,” diz ele, apontando para o retrato da Attavanti. “O que está dizendo?” indaga Tosca, atônita. “Tem provas?” “Por acaso isto é apetrecho de pintor?” diz Scarpia, mostrando a ela o leque com a insígnia da Marquesa Attavanti que encontrou no chão. Num instante, Tosca imagina a cena toda: Mario e a Attavanti se beijando, ela entra na igreja, a Attavanti foge, deixando cair o leque. Corroída de ciúmes, ela sai rapidamente da igreja, que começa a se encher de fiéis, bispos, padres, e um cardeal, para ouvirem um Te Deum que será cantado para celebrar a vitória contra Napoleão. Scarpia ordena a seus homens que a sigam.

Ato II
Palazzo Farnese

Um espaçoso salão no terceiro piso do Palazzo Farnese. Vê-se uma ampla mesa recoberta de candelabros, vinhos, e iguarias finas. No primeiro e no segundo pisos do mesmo palácio a rainha Maria Carolina dá uma festa em honra de Melàs, o general que derrotou Napoleão. Ouve-se o som de gavotas vindas do andar de baixo, Tosca ainda não chegou para a cantata. Enquanto saboreia um vinho e prova umas iguarias, Scarpia medita. Seu objetivo é duplo: político e sexual. Cavaradossi e Angelotti, ele quer executá-los; Tosca, ele a quer possuir. Entra Sciarrone; Scarpia escreve rapidamente um bilhete, e diz a ele que o entregue a Tosca assim que ela chegar. Então ele canta um monólogo musical tão impressionante como o de Iago no segundo ato do Otello de Verdi, no qual ele joga luz sobre sua personalidade, mostrando claramente que tipo de pessoa ele é. Chega Spoletta, trazendo uma má notícia e uma boa. Revistaram toda a casa de Cavaradossi e não conseguiram encontrar Angelotti. Encontraram Cavaradossi, contudo, e ele é trazido para ser interrogado por Scarpia, ao mesmo tempo em que se ouve a voz da Tosca e do coro cantando a cantata no andar de baixo. Scarpia interroga Cavaradossi: ele quer saber onde está Angelotti. O que se segue então é musicalmente interessante, quando o som da cantata que vem do andar de baixo se mistura às linhas melódicas das vozes de Scarpia, de Spoletta, e de Cavaradossi, um exemplo engenhoso e bastante peculiar de polifonia. Scarpia, furioso, fecha a janela violentamente, interrompendo o som da cantata, e pergunta onde está Angelotti. Cavaradossi insiste que não sabe. Scarpia diz que uma pronta confissão evitará maiores sofrimentos. Tosca entra e, ao ver Mario, corre para abraçá-lo; Mario pede a ela que não diga nada do que sabe. Scarpia ordena que Mario seja torturado. Os gritos lancinantes do amante vindos da outra sala vão minando pouco a pouco a resistência de Tosca, que não aguenta mais e acaba revelando o lugar onde está escondido Angelotti. Mario desmaia. Seu corpo inerte e ensanguentado é trazido para a sala e posto no divã. Tosca o abraça e beija; ele volta a si. Sciarrone entra e anuncia: Napoleão é vitorioso na batalha de Marengo; a notícia anterior (da derrota) era falsa. Cavaradossi grita: Vittoria! Vittoria! Canta a plenos pulmões um pequeno hino de alegria e louvor à vitória de Napoleão: L’alba vindice appar che fa gli empi tremar! Scarpia declara que ele é um homem morto. Mario é arrastado para fora, e Scarpia fica a sós com Tosca. Oferece-lhe um gole de vinho e diz a ela que se acalme e não fique tão assustada. “Vamos buscar juntos um jeito de salvá-lo,” diz. “Você me pede uma vida. Eu só lhe peço um instante.” Tenta agarrá-la, beijá-la; Tosca o repele com violência: “você me causa nojo.” Scarpia ri. Ouve-se rufar de tambores, “estão preparando o patíbulo para o seu amante,” diz Scarpia. Caída no chão, ela canta Vissi d’arte, vissi d’amore (Eu vivi para a arte, eu vivi para o amor). Podemos comparar esta ária com o lamento de Jó ou de algum salmista da Bíblia, quando se sente injustamente maltratado. Batem à porta: é Spoletta, que traz a notícia de que Angelotti se suicidou assim que os guardas de Scarpia o encontraram. Anuncia que tudo está pronto para a execução de Mario, aguardam apenas a ordem de Scarpia. Este olha para Tosca e pergunta: “E então?” Ela responde que sim, está pronta a ceder aos desejos do infame animal, desde que liberem Mario imediatamente. Scarpia responde que não pode fazer graça abertamente, tem que haver uma execução simulada. Dá a ordem a Spoletta na frente de Tosca: execução à la Palmieri. “Sim, senhor, à la Palmieri,” diz Spoletta, e se retira. A mensagem em código é esta: ao conde Palmieri também foi prometida uma execução simulada, e ele acabou sendo fuzilado do mesmo jeito. Tosca não percebe que foi enganada.
Sozinha com Scarpia, ela pede a ele um salvo-conduto que ela e Mario possam escapar do país. Scarpia senta-se para escrevê-lo. Enquanto ele escreve, ela se aproxima da mesa, prova um gole de vinho, umas uvas, e vislumbra uma faca afiada e pontiaguda, usada para cortar um peru. Olhando fixamente para Scarpia, que está ocupado escrevendo, ela pega a faca e a esconde atrás de si. “Está pronto,” diz Scarpia; mas ao tentar se levantar da cadeira, recebe uma facada nas costas, duas, três… Tenta gritar, mas o sangue lhe invade a garganta e o afoga. Ti soffoca il sangue? Ti soffoca il sangue? Ela golpeia com vontade, parecendo possuída pelo próprio sadismo do vilão. Morre, danado! Quando percebe que já está golpeando um cadáver, ela diz: Or gli perdono, ao mesmo tempo que a orquestra toca um tema em forte em fá sustenido menor, o leitmotiv do destino de Tosca. E avanti a lui tremava tutta Roma, e diante dele toda Roma tremia. Ela acende duas velas, põe uma de cada lado do cadáver, põe um crucifixo no peito do mesmo, pega o papel que está sobre a mesa, e se retira de cena.

Ato III
Castelo de Sant’Angelo

O dia amanhece em Roma. Do terraço do Castelo de Sant’Angelo vislumbra-se à luz cinzenta e vermelho-escura da manhã o Vaticano e a Basílica de São Pedro. A hora da execução se aproxima. Um carcereiro chega à cela de Cavaradossi e pergunta se ele quer ver um padre. O revolucionário esquerdista voltairiano responde que não. Ele tem, contudo, um último desejo: quer deixar uma última mensagem para uma pessoa amada. Em troca, oferece ao carcereiro seu anel, única coisa que lhe resta. Chegou a hora de E lucevan le stelle, hora em que as palavras perdem o seu poder de expressão. Suas últimas imagens do mundo, seus momentos felizes ao lado de Tosca. Tosca chega correndo com um papel na mão, acompanhada de um sargento que abre a porta da cela. Abraçam-se, beijam-se, o dueto de amor que se segue é cheio de alegria. Ela conta como deu morte a Scarpia. O dolci mani, ó doces mãozinhas, capazes de matar. Tosca lhe explica, contudo, que ele deve passar por um último ritual antes de escapar daquele inferno: a execução simulada. Sendo, como é, uma artista de teatro, ela sabe todos os truques cênicos, inclusive como cair sem se machucar. Instrui a ele para que não se levante enquanto ela não chamar. O carcereiro chega com os guardas e dizem a ele que está na hora. “Estou pronto,” diz Mario. Os preparativos parecem levar uma eternidade, o nervosismo se apossa de Tosca; este é o último ato, a última coisa a fazer antes que possam escapar desse inferno. Mario é posto contra a parede. Atiram, ele cai. Vista de longe, a cena parece perfeita. “Como é lindo o meu Mario,” ela exclama. “Que artista!” Os guardas vão embora, e ela se aproxima de Mario. Ao ver que ele está morto, solta um grito. O assassinato de Scarpia foi descoberto, correm atrás dela. Montada no parapeito do terraço, ela exclama: “Perante Deus, Scarpia!” e salta para a morte.

Tragédia pouca é bobagem, diria o outro.  Já fui mais fã de Puccini, ouvi muito em determinada época de minha vida, e ainda sou, mas confesso que o tenho ouvido pouco.

P.S. Esqueci de uma informação importante; A Vishnevskaya era a esposa do Mischa, apelido do grande Rostropovich.

CD 1

1. Tosca / Act 1 – “Ah! Finalmente!”
2. Tosca / Act 1 – “Dammi i colori!” – “Recondita armonia”
3. Tosca / Act 1 – “Gente là dentro!”
4. Tosca / Act 1 – “Mario! Mario! Mario!”
5. Tosca / Act 1 – “Ah, quegli occhi…” – “Qual occhio al mondo può star di paro”
6. Tosca / Act 1 – “E buona la mia Tosca” – “Siam soli?”
7. Tosca / Act 1 – “Un tal baccano in chiesa! Bel rispetto!”
8. Tosca / Act 1 – Tosca? Che non mi veda
9. Tosca / Act 1 – “Ed io venivo a lui tutta dogliosa”
10. Tosca / Act 1 – “Tre sbirri… Una carozza… Presto” – Te Deum

CD 2

1. Tosca / Act 2 – “Tosca è un buon falco!”
2. Tosca / Act 2 – Ha più forte sapore
3. Tosca / Act 2 – “Meno male!” – “Egli è là”
4. Tosca / Act 2 – “Ov’è Angelotti?”
5. Tosca / Act 2 – “Ed or fra noi parliam da buoni amici”
6. Tosca / Act 2 – “Sciarrone: che dice il cavalier?”
7. Tosca / Act 2 – “Orsù, Tosca, parlate” – “Non so nulla!”
8. Tosca / Act 2 – Nel pozzo, nel giardino!
9. Tosca / Act 2 – Nel pozzo del giardino! Va, Spoletta!
10. Tosca / Act 2 – “Se la giurata fede”
11. Tosca / Act 2 – “Vissi d’arte, vissi d’amore”
12. Tosca / Act 2 – “Vedi, le man giunte”
13. Tosca / Act 2 – “E qual via scegliete?”
14. Tosca / Act 3 – “Io de’ sospiri” Un enfant de la Maîtrise
15. Tosca / Act 3 – “Mario Cavaradossi?” – “A voi”
16. Tosca / Act 3 – “E lucevan le stelle”
17. Tosca / Act 3 – “Franchigia a Floria Tosca”
18. Tosca / Act 3 – “O dolci mani”
19. Tosca / Act 3 – E non giungono
20. Tosca / Act 3 – “Come è lunga l’attesta!”
21. Tosca / Act 3 – “Presto, su! Mario!”

Floria Tosca – Galina Vishnevskaya
Mario Cavaradossi – Franco Bonissoli
Il Barone Scarpia – Matteo Manuguera
Cesare Angelotti – Antonio Zerbini
Spoletta – Mario Guggia
Un Sagrestano – Guido Mazzini
Sciarrone – Domenico Versaci Medici
Un carceriere – Giacomo Bertasi
Un pastore – A member of the children´s choir

Les Choeurs de Radio France –
Orchestre National de France
Mstislav Rostropovich – Director

CD 1 – BAIXE AQUI – DOWNLOAD HERE
CD 2 – BAIXE AQUI – DOWNLOAD HERE

FDPBach

Almeida Prado

Por John Neschling

Acordei ontem tão chocado com a notícia do falecimento de José Antonio Almeida Prado que não tive coragem de sentar e escrever nada a respeito. Achei que tudo o que pudesse dizer não espelharia a enorme perda que teve a nossa música.

É difícil reconhecer os gênios, principalmente quando fazem parte do nosso cotidiano. Eles convivem conosco como pessoas comuns, e nós as tratamos assim, como pessoas comuns. Dizemos alô e ciao como se estivéssemos tratando com simples mortais como nós. São alguns lampejos de consciência, quando somos confrontados com a sua obra, que nos indicam a importância de sua criação e a singularidade de sua existência.

Tantas vezes a grandeza da obra não condiz com a pessoa do criador. Quase sempre prefiro manter distância das pessoas que admiro muito. Tenho medo de confundir a sua imperfeição humana com a perfeição de sua obra.

Conheci José Antonio nos anos 70, quando, ainda pouco experiente com a música de nossos dias, tive a oportunidade de dirigir um concerto na Semana de Musica Contemporânea de Graz, na Austria. Do concerto fazia parte a “Exoflora” de Almeida Prado, da qual ele mesmo foi solista ao piano.

Passamos aquela semana andando pelas ruas, ensaiando e assistindo a concertos, conversando sobre música contemporânea, rindo às gargalhadas de nós mesmos e da importância que tantos compositores davam a si mesmos.

José Antonio era de uma modéstia comovente, espiritualizada até.

Tinha já naqueles dias a noção de transcendência da música e de seu caráter inefável. Compunha e ouvia a sua própria música assim como a dos outros como se estivesse orando. Aprendi muito com ele, ao me concentrar no som dos pássaros, do vento, da chuva e ao reencontrar na sua música esse seu amor pela natureza e pela criação divina.

Nunca mais nos separamos. De tempos em tempos nos falávamos e quando assumi a OSESP, foi um dos compositores brasileiros que mais procurei executar. Em Campos de Jordão ouvi a Sonata para Violoncelo que José Antonio compôs para Antonio Menezes e saí do Auditório certo de que tinha ouvido uma obra da grandeza de uma sonata de Brahms.

Andava doente há tempos. Sofria muito com sua diabetes, mas nunca o ouvi proferindo uma palavra de queixa. Pelo contrário, conversar com ele era sempre uma celebração da vida e dos planos futuros. Nossas conversas eram tão simples e despojadas que eu, vez ou outra, nem me dava conta de que estava falando com um gênio de nossa cultura, um ser abençoado, capaz de criar obras que dão ao nosso cotidiano um outro sentido.

Sei que a obra do gênio perdurará. E os gênios, por isso mesmo, são imortais. A minha imensa tristeza é pela perda do Zé Antonio. Essa é difícil de enfrentar.

PQP

Almeida Prado (1943-2010): Cartas Celestes 3 e 4 (Fernando Lopes, piano)

Sou fã do Almeida Prado, e particularmente de sua música para piano. Embora ele se expressasse bem em peças orquestrais e em música de câmara, na primeira eu tenho a impressão de que, às vezes, a densidade acabava por ser excessiva e, na segunda, muitas vezes, acabava faltando um pouco (sobretudo quando o compositor avançou para uma linguagem mais lírica a partir de meados de 80; antes densidade não faltava, aliás, sempre sobrava, mas o lirismo fazia falta às vezes). A música para piano solo é, no entanto, cheia de achados em todas as épocas e tem uma imponência e uma variedade suficientes para tachá-lo como um dos grandes compositores para o instrumento. Merecia e muito estar sempre presente em programas de recitais. Desde preciosas miniaturas como alguns do Momentos, passando por peças deslumbrantes, como Rios, Ilhas e Savanas, desembocando na grandiosa série das Cartas Celestes, sem esquecer algumas tantas sonatas, estudos, prelúdios etc. E há de se dizer que é impressionante o tamanho da obra do compositor para seu instrumento predileto. Tão acostumados estamos a falar dos excessos de Villa-Lobos que até esquecemos de quão prolífero Almeida Prado foi.

O ideal, para esta homenagem, seria postar o álbum com os três LPs que Fernando Lopes lançou em 1982. Tristemente, no momento, o único que tenho em mp3 com boa qualidade é o segundo deles. Os outros tristemente aguardam nos vinis. Para muitos, emblemáticas mesmo são as Cartas Celestes I, dada a novidade técnica e estética, mas as seguintes não são menos significativas (particularmente babo pelo lirismo que transborda na sexta). Por hora ficamos com as Cartas 3 e 4, que são grandes obras.

A quarta abre com sensações mistas, entre graves transcendentes e um lirismo delicadíssimo, e caminha cada vez mais para introspecção. A terceira é muito incisiva, o que fica bem patente pela interpretação de Fernando Lopes. Há ainda outra gravação que pretendo postar, com Caio Pagano (a quem a obra é dedicada). A interpretação, neste caso, é bem mais cristalina e plástica. Vale a pena comparar.

José Antonio Resende de Almeida Prado (1943-2010)

Disco 2

01 Cartas Celestes III (1981)

02 Cartas Celestes IV (1981)

Fernando Lopes, piano

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itadakimasu

José Antônio de Almeida Prado morre em São Paulo aos 67 anos

Acabo de ler a notícia da morte do Almeida Prado (AQUI). Acho que muito cedo: 67 anos. Não sou um grande conhecedor da sua obra, mas do que conheci sempre me agradou seu empenho em unir as técnicas de composição contemporâneas com uma postura poética, até lírica (no sentido poético da palavra, não no do canto).

Vi Almeida Prado ao vivo uma única vez: num concerto da Orquestra Sinfônica de Santos, sua cidade natal, em comemoração aos seus 60 anos. Foram tocados o seu Concerto para Violino, solado por sua própria filha – que privilégio mais lindo! – e além disso a Sétima de Beethoven, obra indicada por ele, a pedido da orquestra, como sua favorita de Beethoven. Não há como não me emocionar ao lembrar disso agora e… sim, sete anos depois disso foi pouco, muito pouco.

Mas agora começa a NOSSA parte: não deixar esquecer. Goste-se mais, goste-se menos, não importa: trata-se, sim, de um criador cultural brasileiro de primeira linha, e não acho que seria digno da nossa parte deixar de investir no conhecimento da sua obra por questões de gosto pessoal. Mas infelizmente as poucas coisas dele que tenho estão em vinil: alguém da nossa turma terá opções mais fáceis de postar?

 

Ranulfus

HOMENAGEM PELO 4º ANIVERSÁRIO DO BLOG P. Q. P. BACH!!!! Antonio Vivaldi (1678-1741): Pyrotechnics – Opera Arias

Em comemoração ao 4º Aniversário do Blog P. Q. P. Bach, quero compartilhar com nossos leitores essa maravilhosa gravação com árias virtuosísticas do Padre Ruivo, além de um texto bastante interessante retirado de um encarte de um vinil antigo. O texto nos apresenta uma noção da rivalidade entre Antonio Vivaldi e Benedetto Marcello. Vale a pena ouvir e ler.

***

Na época de Vivaldi o gênero operístico estava numa fase de glória. Havia em Veneza dez teatros; encenavam-se anualmente pelo menos sessenta espetáculos. Certas características básicas eram comuns a quase todos eles: a opulência dos cenários, o luxo das vestimentas e o virtuosismo dos cantores. Esses elementos Satisfaziam as exigências do público. A música propriamente dita assumia importância secundária.

Apesar de seus encargos na direção musical da “Pietà” e do trabalho de criar peças instrumentais, Vivaldi ainda encontrava tempo para compor óperas (em média uma por ano), dirigir a sua encenação, fazer a cenografia, reger a orquestra e cuidar dos detalhes administrativos. Sucediam-se os êxitos e, em conseqüência, os compromissos. Mantendo contato permanente com as cidades de Ferrara, Mântua, Verona, Florença e Ancona, o “Padre Ruivo” supervisionava à distância a organização dos espetáculos, exercendo também a função de empresário. Era um personagem único no cenário musical e desfrutava um prestígio extraordinário.

Tinha bom senso bastante para não tentar introduzir inovações revolucionárias na ópera. O gosto do público era muito definido e arraigado para que sua iniciativa pessoal pudesse modificá-lo, Entretanto, por trabalhar cuidadosamente a parte musical das suas peças, recebia o rótulo de modernista, bem como ataques mordazes da crítica.

Num desses libelos, embora não mencionasse diretamente o nome de Vivaldi, pois usou o anagrama “Aldiviva”, o compositor Benedetto Marcello o satirizou sem piedade, através de uma definição do que era necessário para um músico ser atual e conquistar sucesso. Dizia ele: “O moderno compositor de música não deverá ter conhecimento algum das regras de bem compor, salvo alguns princípios universais e práticos. Pouco deverá saber ler, muito menos escrever e, por conseguinte, não compreenderá a língua latina. Da mesma forma, não se perceberá as propriedades dos instrumentos de arco, se for tocador de cravo; e se tocar instrumentos de arco e sopro não se preocupará em entender de clavicórdio. Antes de por mãos à obra, visitará as virtuoses e lhes prometerá adaptar-se às suas particularidades. Evitará com empenho a leitura de todo o libreto, para não se atrapalhar; ao contrário, comporá verso por verso, servindo-se dos motivos já preparados para a moda do ano e, se as referidas árias não combinarem com as notas (o que costuma acontecer frequentemente), atormentará de novo o poeta até ficar plenamente satisfeito. O moderno regente, se der lições a alguma virtuose de ópera, deverá aconselhá-la a pronunciar mal e, para esse fim, ensinar-lhe-á grande quantidade de quebras de dicção e de passagens, a fim de que não se entenda palavra alguma, contribuindo, assim, para o destaque e a melhor compreensão da música. O moderno compositor adulará com a maior prudência todas as virtuoses da ópera, afirmando a cada uma delas que a obra só se mantem de pé graças à virtude da cantora, e dirá o mesmo a cada um dos músicos executantes, a todo comparsa, figurante, etc…”

Não obstante o sarcasmo de Marcello, as criações de Vivaldi para vozes atingiam nível muito bom. Em Veneza, dezoito das suas óperas tiveram êxito inicial confirmado por constantes apresentações. A encenação de “Ipermestra”, composta pelo padre veneziano, realizou em 1727 algo que já era considerado praticamente impossível em Florença: a restauração das periclitantes finanças do teatro local. E em Roma, os entusiastas aguardavam com ansiedade os trabalhos operísticos do Mestre Vivaldi, depois que ele aí regera “Ercole sul Termodonte” (1723), “Il Giustino” e “Tigrane” (1724).

Fonte: Trecho retirado de encarte da
Coleção Grandes Compositores da Música Universal (1968)

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Vivaldi: Pyrotechnics – Opera Arias

01. Catone In Utica: Come In Vano Il Mare Irato (05:27)
02. Semiramide: E Prigioniero E Re (04:55)
03. La Fida Ninfa: Alma Oppressa (05:10)
04. Griselda: Agitata Da Due Venti (05:20)
05. La Fida Ninfa: Destin Nemico….Destin Avaro (05:55)
06. Il Labbro Ti Lusinga (07:29)
07. Ipermestra: Vibro Il Ferro (03:50)
08. Farnace: No, Ch’amar Non È Fallo In Cor Guerriero….Quell’usignolo (07:50)
09. Tito Manlio: Splender Fra ‘l Cieco Orror (04:49)
10. Rosmira Fedele: Vorrei Dirti Il Mio Dolore (06:52)
11. Catone In Utica: Chi Può Nelle Sventure….Nella Foresta (07:25)
12. Farnace: Ricordati Che Sei (03:43)
13. Sin Nel Placido Soggiorno (06:50)

Europa Galante (orchestra)
Vivica Genaux, mezzo-soprano
Fabio Biondi, violin, direction

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Marcelo Stravinsky

Ludwig van Beethoven (1770-1827) – Concertos para piano e orquestra números 1, 2, 3 e 4

Que me perdoem a compulsão. Embora esta seja uma página dos filhos de Bach, busco sempre postar alguma coisa de Beethoven – meu compositor favorito. E o que dizer dos concertos para piano e orquestra escritos pelo compositor alemão? Eles possuem uma linguagem que me envolve, segredam-me coisas grandes e ocultas. É música plena, absoluta. Não wagneriana (risos!). São o resultado da genialidade do mestre de Bonn. Tenho inúmeras gravações desses concertos para piano de Beethoven. Esta com Gilels e Szell é do cacete. A próxima será com Ivan Fischer e Richard Goode. Aguardem. É assim: cai em minhas mãos uma gravação, escuto, e posto para a devida comparação. Esta gravação com o Gilels é formidável. Não chega, em minha opinião singela, a ser melhor que a do Pollini com o Abbado. Afirmo isso por uma questão de preferência. É que sou aficcionado pelo trabalho do Maurizio. Mas fica aqui a certeza de uma gravação imponente do mestre Emil Gilels com George Szell. Vão os primeiros quatro concertos. O concerto número 5 – “Imperador” – está num CD em separado. Um bom deleite!

Ludwig van Beethoven (1770-1827) – Concertos para piano e orquestra números 1, 2, 3 e 4

Disco 1

Concerto para piano e orquestra No. 1 em C, Op. 15
01. I – Allegro con brio
02. II – Largo
03. III – Rondo (Allegro scherzando)

Concerto para piano e orquestra No. 2 em B flat, Op. 19
04. I – Allegro con brio
05. II – Adagio
06. III – Rondo (Molto allegro)

Disco 2

Concerto para piano e orquestra No. 3 em C menor, Op. 37
01. I – Allegro con brio
02. II – Largo
03. III – Rondo (Allegro-Presto)

Concerto para piano e orquestra No. 4 em G, Op. 58
04. I – Allegro moderato
05. II – Andante con moto
06. III – Rondo Vivace

Cleveland Orchestra
George Szell, regente
Emil Gilels, piano

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Carlinus

Johannes Brahms (1833-1897) – Sonatas para Clarinete & Piano Nos. 1 e 2, Op. 120, Scherzo e Lieder, Op.91

Uma afirmação acerca de Brahms é exatamente correta: “o verdadeiro classicismo é aquele que nasce da subjugação de emoções românicas pela disciplina severa”. Essa é uma das afirmações mais plausíveis sobre a arte do compositor. Brahms foi um homem severo, amante da arte severa. Sua solidão era um dos principais elementos de sua inspiração. É preciso aprender a apreciar a Brahms. Quem se recusa a ouvi-lo, certamente deixa desaparecer um patrimônio espiritual não-morredouro. O opus 120, encontrado aqui neste registro é música plena, absoluta. É música para ouvirmos em dias frios e nublados. Feito isso, alcançamos a possibilidade de reflexões duras, severas e exatas. Aparecem ainda dois lieds (canções) tristes, eivados por um espírito de melancolia solitária. Acredito que a música de Brahms, a exemplo da que aqui está posta neste registro, não é bem aceita pelo coração do homem moderno – dos nossos dias. Vivemos a época dos contatos epidêrmicos, das algazarras barulhentas; da ostentação banal, dos aglomerados heterôgeneos; da sede pela matéria; da fuga das reflexões capazes de transformar os homens em seres humanos. Este é um aspecto impensado em nossos dias, portanto, indesejado. A música de Brahms é um portal dimensional que nos conduz a possibilidades existenciais; capazes de “aquietar” o coração. Não deixe de ouvir esse excelente registro com um pouco da arte extraordinária de Johannes Brahms, um alemão fundamental. Boa apreciação!

Johannes Brahms (1833-1897) – Sonatas para Clarinete & Piano Nos. 1 e 2, Op. 120, Scherzo e Lieder, Op.91

Sonata para clarinete e piano, Op. 120, No. 1
01. Allegro appassionato
02. Andante, un poco adagio
03. Allegretto grazioso
04. Vivace

Sonata em E flat major para Clarinete e Piano, Op.120, No.2
05. Allegro amabile
06. Allegro, molto appassionato
07. Andante con moto – Allegro

Sonatensatz- Scherzo
08 – Sonatensatz- Scherzo

Lieder, Op.91- No.1
09. Gestillte Sehnsucht

Lieder, Op.91- No.2
10. Geistliches Wiegenlied

Kálman Berkes, clarinete
Jenó Jandó, piano

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Carlinus

Benjamin Britten (1913-1976) – Sinfonia Primavera, Op. 44, Cantata Acadêmica, Op. 62 e Hino à Santa Cecília, Op. 27 – (text oy W. H. Auden)

Ao meu modo de ver, Britten foi o maior compositor inglês de todos os tempos. O sujeito não era brincadeira. Era imensamente habilidoso. Não descarto a importância de Purcell, Elgar, Vaughan Williams e outros – gosto deles -, mas Britten se sobressai de modo sempre brilhante. Sua importância não se circunscreve apenas à geografia inglesa. Britten foi um dos maiores compositores do século XX. Um exemplo disso pode se constatar nesse brilhante trabalho que segue – A Sinfonia Primavera. A obra teve a sua estreia em 1949 quando o compositor desfrutava apenas de 35 anos de idade. É um dos trabalhos mais brilhantes de Britten. Trata-se de uma sinfonia coral, escrita para soprano, contralto e tenores solistas. Surgem ainda no post a Cantata Acadêmica e o Hino a Santa Cecília. Trabalhos belíssimo.s Ouçamos. Apreciemos. Bom deleite!

Benjamin Britten (1913-1976) – Sinfonia Primavera, Op. 44, Cantata Acadêmica, Op. 62 e Hino à Santa Cecília, Op. 27 – (text oy W. H. Auden)

Sinfonia Primavera, Op. 44

Parte I

01. I. Introduction_ ‘Shine Out’ (Anon.)
02. II. The merry cuckoo (Spenser)
03. III. Spring, the sweet spring (Nashe)
04. IV. When as the rye (The Driving Boy) (Peele Clare)
05. V. Now the bright morning star (Milton)

Parte II

06. VI. Welcome Maids of honour (Herrick)
07. VII. Waters above (Vaughan)
08. VIII. Out on the lawn I lie in bed (Auden)

Parte III

09. IX. When will my May come (Barnefield)
10. X. Fair and fair (Peele)
11. XI. Sound the flute (Blake)

Parte IV

12. XII. Finale_ London, to thee I do present (Beaumont, Fletcher)

Orchestra and Chorus of the Royal Opera House, Convent Garden Boys from Emanuel School, Wandsworth
Benjamin Britten, regente
Jennifer Vivyan, soprano
Norma Procter, contralto
Peter Pears, tenor

Cantata Acadêmica, Op. 62

Parte I

13. I. Bonorum summum omnium
II. quae bene beateque vivendi
14. III. At huius caelestis
IV. Maiorum imprimum virtus
V. tum vero Aeneas Sylvius
15. VI. Et gubernacula mundi qui tenet
VII. ut ad longaeva tempora

Parte II

16. VIII. Docendi ac discendi aequitati
17. IX. Rhenana erga omnes urbs
X. Fair and fair
XI. Sound the flute!
18. XII. Nos autem cuncti hoc festo die

London Symphony Ochestra
George Malcolm, regente
Jennifer Vyvyan, soprano
Helen Watts, contralto
Peter Pears, tenor
Owen Brannigan, baixo
Harold Lester, piano

Hino à Santa Cecília, Op. 27 – (text oy W. H. Auden)

19. I. In a garden shady
20. II. I cannot grow
21. III. O ear whose creatures cannot wish to fall

London Symphony Orchestra
George Malcolm, regente

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Carlinus

Richard Wagner (1813-1883) – Lohengrin (ópera em três atos)

Mais uma ópera de Wagner. Não estamos numa empreitada wagneriana. Verdade. Apenas, talvez, suprindo uma lacuna aqui do PQP Bach. Sei que existem inúmeros fãs da música do alemão e tantos outros que desejam conhecê-la. Eu, particularmente, não me entusiasmo com Wagner. Postarei em alguns dias Parsifal com Kubelik. Não pretendo postar todas as óperas de Wagner. FDP objetiva, futuramente, postar o ciclo do Anel. Aguardem. Não quero atrapalhá-lo nesse sentido. Por enquanto, fiquemos com Lohengrin. A próxima será Parsifal. Até lá!

Abaixo dados extraídos da Wikipédia:

Lohengrin é uma ópera romântica em três atos de Richard Wagner, que também foi responsável pelo libreto. Sua estréia aconteceu em Weimar, Alemanha em 28 de agostode 1850 sob direção de Franz Liszt, amigo próximo de Wagner. A história do protagonista foi retirada de uma novela germânica medieval, a história de Perceval e seu filho Lohengrin.
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A trama é ambientada durante a primeira metade do século X no Ducado de Brabante (na atual região de Antuérpia, Bélgica, no rio Escalda). Concepção artística da chegada do cavaleiro desconhecido à Brabante.

Ato I

O ato começa com a chegada do rei Henrique I da Germânia à região após anúncio de seu arauto para convocar as tribos alemãs para expulsar os húngaros de suas terras. O conde Friederich de Telramund age como regente do duque Gottfried de Brabante, herdeiro do trono de Brabante mas que ainda era menor de idade, e cuja irmã era Elsa de Brabante, a virgem. Gottfried havia desaparecido misteriosamente e, coagido por sua esposa Ortrud, Telramund acusa Elsa de assassinato ao irmão e exige o título do ducado para si.
Rodeada de suas damas de honra surge Elsa, que, sabendo ser inocente, declara estar disposta a se submeter ao julgamento de Deus através do combate. Ela então invoca o protetor com o qual sonhou uma noite, e eis que surge no julgamento um cavaleiro num barco puxado por um cisne. A chegada havia acontecido somente após a segunda requisição do arauto. Ele aceita lutar por ela desde que ela nunca pergunte seu nome ou sua origem, proposta essa prontamente aceita. Telramund também aceita o desafio do julgamento pelo combate para provar a palavra de sua acusação.
O cavaleiro derrota Telramund num duelo, provando assim sua proteção divina e a inocência da princesa. Entretanto, poupa a vida do perdedor, declara Elsa inocente e a pede em casamento.

Ato II

O ato inicia na parte externa da catedral durante a noite. Juntos, Telramund e Ortrud lamentam sua atual situação, banidos moralmente da comunidade. Ortrud é pagã e lida com a magia, e esquema um plano de vingança para que Elsa pergunte ao cavaleiro as perguntas proibidas, fazendo com que ele vá embora. Com as primeiras luzes da manhã, Elsa aparece na sacada, vê Ortrud no pátio, lamenta sua situação e a convida para participar da cerimônia de casamento. Sem ter sido observado, Telramund retira-se do local. Ortrud começa a conspiração, argumentando que deve haver algo na vida do cavaleiro que o envergonha, algo que o faça querer negar seu passado.
Em outra cena, a população se amontoa e o arauto anuncia que o rei ofereceu ao cavaleiro o ducado de Brabante. Ele entretanto recusa a oferta, desejando ser conhecido somente como “Protetor de Brabante”. Enquanto o rei, o cavaleiro desconhecido, Elsa e suas damas de honra estavam prestes a entrar na igreja, Ortrud aparece e acusa o cavaleiro de ser um mágico, razão pela qual ele venceu a disputa, e cujo nome Elsa não sabe. Telramund também aparece e alega ter sido vítima de uma fraude pois nem o nome de seu oponente sabe. O cavaleiro se recusa a revelar a identidade, dizendo que somente Elsa possui o direito de conhecer a resposta, nem mesmo o rei é digno. Elsa, apesar de abalada pelas alegações de Ortrud e Telramund, assegura ao cavaleiro sua lealdade e eles entram na igreja.

Ato III

A cerimônia de casamento ocorre, e os dois expressam seu amor com o outro. Mas Elsa, persuadida por Ortrud, rompe o pacto com o cavaleiro e agora seu marido, fazendo-lhe as perguntas proibidas. Na mesma cena, Telramund aparece para atacar o cavaleiro, mas é morto por ele, que então se volta para Elsa e pede que ela o acompanhe para a presença do rei, para a revelação do mistério.
Muda-se a cena, e volta-se ao local do primeiro ato. As tropas chegam para a guerra. O corpo de Telramund e trazido, e o cavaleiro explica-se perante o rei o assassinato. O cavaleiro então anuncia diante de todos sua verdadeira identidade: Lohengrin, um cavaleiro do Santo Graal, filho do rei Parsifal. Revela também que foi enviado pelo cálice, mas que era hora de retornar, tendo aparecido somente para provar a inocência de Elsa.
Para tristeza de Elsa, o cisne reaparece, indicando a ida de Lohengrin. Ele ora pela volta do irmão de Elsa, desaparecido. O cisne desaparece nas águas e reaparece na forma do jovem Gottfried, que havia sido transformado em animal pelo feitiço de Ortrud. Um pombo então aparece do céu, e assumindo o lugar do cisne guia Lohengrin de volta para o castelo do Santo Graal.

Extraído DAQUI
Mais informações sobre o personagem da ópera AQUI

Richard Wagner (1813-1883) – Lohengrin (ópera em três atos)

DISCO 1

01. Act 1: Vorspiel
02. Act I, Scene 1: Hört! Grafen, Edle, Freie von Brabant!
03. Act I, Scene 1: Dank, König, dir, daß du zu richten kamst!
04. Act I, Scene 1: Welch fürchterliche Klage sprichst du aus!
05. Act I, Scene 2: Seht hin! Sie naht, die hart Beklagte!
06. Act I, Scene 2: Einsam in trüben Tagen
07. Act I, Scene 2: Bewahre uns des Himmels Huld
08. Act I, Scene 2: Des Ritters will ich wahren
09. Act I, Scene 2: Wer hier im Gotteskampf zu streiten kam
10. Act I, Scene 2: Du trugest zu ihm meine Klage
11. Act I, Scene 3: Nun sei bedankt, mein lieber Schwan!
12. Act I, Scene 3: Heil König Heinrich!
13. Act I, Scene 3: Wenn ich im Kampfe für dich siege
14. Act I, Scene 3: Welch holde Wunder muß ich sehn?
15. Act 1, Scene 3: Nun hört! Euch Volk und Edlen
16. Act I, Scene 3: Nun höret mich, und achtet wohl
17. Act I, Scene 3: Mein Herr und Gott, nun ruf’ ich Dich
18. Act I, Scene 3: Durch Gottes Sieg ist jetzt dein Leben mein
19. Act II: Vorspiel
20. Act II, Scene 1: Erhebe dich, Genossin meiner Schmach!

DISCO 2

01. Act II, Scene 1: Was macht dich in so wilder Klage doch vergehn?
02. Act II, Scene 1: Du wilde Seherin!
03. Act II, Scene 1: Der Rache Werk sei nun beschworen
04. Act II, Scene 2: Euch Lüften, die meine Klagen
05. Act II, Scene 2: Elsa!…Wer ruft?
06. Act II, Scene 2: Entweihte Götter!
07. Act II, Scene 2: Ortrud, wo bist du?
08. Act II, Scene 2: Du Ärmste kannst wohl nie ermessen
09. Act II, Scene 2: So zieht das Unheil in dies Haus!
10. Act II, Scene 3: In Frühn versammelt uns der Ruf
11. Act II, Scene 3: Des Königs Wort und Wlll’ tu ich euch kund
12. Act II, Scene 3: Nun hört, dem Lande will er uns entführen!
13. Act II, Scene 4: Gesegnet soll sie schrieten
14. Act II, Scene 4: Zurüch, Elsa!
15. Act II, Scene 4: Du Lästerin! Ruchlose Frau!
16. Act II, Scene 5: Heil! Heil dem König!
17. Act II, Scene 5: O König! Trugbertörte Fürsten!
18. Act II, Scene 5: Den dort im Glanz ich vor mir sehe
19. Act II, Scene 5: Welch ein Geheimnis muß der Held bewahren?

DISCO 3

01. Act II, Scene 5: Mein Held! Entgegne kühn dem Ungetreuen!
02. Act II, Scene 5: In deiner Hand, in deiner Treu’
03. Act III: Vorspiel
04. Act III, Scene 1: Treulich gefürht ziehet dahin
05. Act III, Scene 2: Das süße Lied verhallt
06. Act III, Scene 2: Wie hehr erkenn’ ich unsrer Liebe Wesen!
07. Act III, Scene 2: Atmest du nicht mit mir die süßen Düfte?
08. Act III, Scene 2: Höchstes Vertraun hast du mir schon zu danken
09. Act III, Scene 2: Hilf Gott, was muß ich hören!
10. Act III, Scene 2: Ach nein!
11. Act III, Scene 2: Weh! Nun ist all unser Glück dahin!
12. Act III, Scene 3: Heil König Heinrich!
13. Act III, Scene 3: Was bringen die?
14. Act III, Scene 3: Mein Herr und König, laß dir melden
15. Act III, Act 3: In fernem Land
16. Act III, Scene 3: Mir schwank der Boden!
17. Act III, Scene 3: O bleib, und zieh uns nicht von dannen!
18. Act III, Scene 3, Mein lieber Schwan!
19. Act III, Scene 3: Weh! Du edler, holder Mann!

Berliner Philharmoniker
Herbert von Karajan, regente
Anna Tomowa-Sintow,
Dunja Vejzovic,
Josef Becker,
Karl Ridderbusch,
Martin Vantin

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BAIXAR AQUI CD2
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Carlinus

Quintetos de sopro brasileiros (1926-1974) – Quinteto Villa-Lobos

Em razão da postagem com obras para sopros solistas de Mozart, me lembrei deste CD duplo do Quinteto Villa-Lobos que estava aqui guardado, esperando para ser postado. Ainda não estou de volta à ativa – vou demorar mais alguns meses em banho-maria – mas pude dar conta desta postagem porque não tenho muitas apreciações a fazer sobre o álbum: é uma compilação (a primeira) de obras importantes do ponto de vista histórico para esta formação instrumental, e algumas são muito bem escritas, mas não consigo ver transcendência, ousadia ou empolgação em quase nenhuma delas (a exceção no terceiro quesito ficou por conta do terceiro movimento dos quintetos de Marlos Nobre e Bruno Blauth; já ousadia, só encontrei no quinteto de Lindembergue Cardoso, mas aviso aos ouvidos menos afeitos à música do séc. XX que a obra é dissonante e fragmentária de cabo a rabo). Espero que vocês possam apreciá-las de alguma forma.

***

Quintetos de sopro brasileiros (1926-1974) – Quinteto Villa-Lobos

CD1
Oscar Lorenzo Fernandez – Suite para Quinteto de Sopros, Op.37
1. Pastoral. Crepúsculo no Sertão
2. Fuga. Saci Pererê
3. Canção. Canção da Madrugada
4. Scherzo. Alegria da Manhã

Claudio Santoro – Quinteto de Sopros
5. Alegre
6. Lento
7. Vivo

Osvaldo Lacerda – Variações e Fuga
8. 1º versão 1962, 2º versão, revista e reformulada 1994

José Vieira Brandão – Divertimento nº 1 para Quinteto de Sopros
9. Allegro Moderato
10. Andante Sostenuto
11. Allegro com Moto

Marlos Nobre – Quinteto de Sopro, Op.29
12. Lento. Animato
13. Lento
14. Vivo

Ernst Mahle – Quinteto
15. Poco Lento e Rubato-Vivace
16. Andantino “Noturno”
17. Vivo “Rondo”

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CD2
Mozart Camargo Guarnieri
1. Choro nº 3

José Siqueira
2. Brincadeira a Cinco

Francisco Mignone – 1º Quinteto para Sopros
3. Andante Calmo (Misterioso). Allegro. Andante Calmo
4. Scherzo
5. Adagio
6. Finale

Brenno Blauth – Quinteto para Sopros T.18
7. Moderado
8. Lento
9. Movido

Ricardo Tacuchian – Suite Brasileira para Quinteto de Sopros
10. Canto Místico
11. Canto Sentimental
12. Canto Festivo

Sergio Vasconcellos Correia – Dez Cantos Populares Infantis
13. Seu Sabiá, Terezinha de Jesus, A Moda da Carranquinha, Sapo Cururu, O Castelo Pegou Fogo, O Barqueiro, A Ponte do Avião, Cachorrinho, Você Gosta de Mim?, Eu sou Mineiro de Minas

Lindembergue Cardoso
14. Quinteto

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CVL

W.A. Mozart (1756 – 1791) – Wind Concertos

Nesse CD constam os concertos para Flauta( Flute ), Oboé( Oboe ), Fagote( Bassoon ) e o Concerto para Trompa( Horn ) Nº 1. Quando me perguntam sobra Mozart sempre costumo falar que ele é tarado por uma escala até o tom que completa a frase. Um trinadinho aqui e ali para chegar a nota resolutiva é característico também. Mas é claro que o povo leva na brincadeira, eu sei que são características Clássicas e por aí vai. Mas eu gostaria de chamar atenção para o concerto para Fagote. Muitas pessoas acham desnecessário fagotes na orquestra, ou que o som deles é feio. Neste concerto Mozart consegue tirar toda a beleza do instrumento. Poucas vezes o fagote é usado para solos e fraseados.
Neste CD não tem o concerto para Clarineta in A. Mas tudo bem, nem tudo se resume ao tubo preto, cilíndrico e grande. Sabe como são as coisas né….
Brincadeiras a parte, boa audição.

W. A. Mozart – Wind Concertos – Concertgebouw Chamber Orchestra

1. Horn Concerto No. 1 in D major, K. 412: I. (Allegro), K. 412 Jacob Slagter
2. Horn Concerto No. 1 in D major, K. 412: II. Allegro, K. 514 Jacob Slagter
3. Flute Concerto No. 1 in G major, K. 313: I. Allegro maestoso Emily Beynon
4. Flute Concerto No. 1 in G major, K. 313: II. Adagio non troppo Emily Beynon
5. Flute Concerto No. 1 in G major, K. 313: III. Rondo: Tempo di menuetto Emily Beynon
6. Bassoon Concerto in B flat major, K. 191: I. Allegro Gustavo Nunez
7. Bassoon Concerto in B flat major, K. 191: II. Andante ma adagio Gustavo Nunez
8. Bassoon Concerto in B flat major, K. 191: III. Rondo: Tempo di menuetto Gustavo Nunez
9. Oboe Concerto in C major, K. 314: I. Allegro aperto Alexei Ogrintchouk
10. Oboe Concerto in C major, K. 314: II. Adagio non troppo Alexei Ogrintchouk
11. Oboe Concerto in C major, K. 314: III. Rondo: Allegretto Alexei Ogrintchouk

Concertgebouw Chamber Orchestra

Jacob Slagter – Horn
Emily Beynon – Flute
Gustavo Nunez – Basson
Alexei Ogrintchouk – Oboe

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Gabriel Clarinet

Dmitri Shostakovich (1905-1976) – Sonata para piano e violino, Op. 134 e Sonata para piano e viola, Op. 147

Meus amigos, que CD! Dispensa comentários. A seguir, segue um texto escrito por PQP Bach. Como estou numa inanição terrível, não vou escrever nada. O calor chafurda minhas forças. Um langor terrível fermenta minha melancolia, assim como na música de Shosta. Estou pegajoso. Segue o texto bem urdido: “Esta é a última composição de Shostakovich e uma de minhas preferidas [Op.147]. Ele começou a escrevê-la em 25 de junho de 1975 e, apesar de ter sido hospitalizado por problemas no coração e nos pulmões neste ínterim, terminou a primeira versão rapidamente, em 6 de julho. Para piorar, os problemas ortopédicos voltaram: “Eu tinha dificuldades para escrever com minha mão direita, foi muito complicado, mas consegui terminar a Sonata para Viola e Piano”. Depois, passou um mês revisando o trabalho em meio aos novos episódios de ordem médica que o levaram a falecer em 9 de agosto. Sentindo a proximidade da morte, Shostakovich escreveu que procurava repetir a postura estóica de Mussorgski, que teria enfrentado o inevitável sem auto-comiseração. E, ao ouvirmos esta Sonata, parece que temos mesmo de volta alguma luz dentro da tristeza das últimas obras. A intenção era a de que o primeiro movimento fosse uma espécie de conto, o segundo um scherzo e o terceiro um adágio em homenagem a Beethoven. O resultado é arrasadoramente belo com o som encorpado da viola dominando a sonata”. O outro trabalho do post é a sonata para viola e piano, Op. 134. Boa apreciação!

Dmitri Shostakovich (1905-1976) – Sonata para piano e violino, Op. 134 e Sonata para piano e viola, Op. 147

Sonata para piano e violino, Op. 134
01. I. Andante
02. II. Allegretto
03. III. Largo

Oleg Kagan, violino
Sviatoslav Richter, piano

Sonata para piano e viola, Op. 147
04. I. Moderato
05. II. Allegretto
06. III. Adagio

Yiuri Bashmet, viola
Sviatoslav Richter, piano

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Carlinus

Antonin Dvorak (1841-1904) – Concerto para violoncelo e orquestra em Si menor, Op. 104

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De todos os grandes compositores, Antonin Dvorák (nascido em Nelahozeves, 8/9/1841; falecido em Praga, 1/5/1904) foi o mais diretamente inspirado por temas e idiomas folclóricos que ele havia assimilado quando ainda era uma criança talentosa no interior da Boêmia, antes de conhecer os grandes mestres clássicos. Estas características simplesmente constituiam a linguagem de Dvorak; sua realização consistiu em utilizá-las de modo convincente em grandes formas sinfônicas.

São 2 os Cello Concertos

Ele já alimentava a idéia de um concerto para violoncelo havia trinta anos quando finalmente compôs a obra que conhecemos hoje, o Concerto para Violoncelo e Orquestra em Si menor, Op. 104, obra em 3 movimentos: Allegro, Adagio ma non troppo, Finale (Allegro moderato), composto no inverno de 1894, quando o compositor estava nos Estados Unidos. Este concerto está fortemente associado a um dos amores da vida do compositor, sua cunhada Josephina.
Embora esse seja o único concerto de Dvorák para violoncelo e orquestra correntemente executado, existe ainda um concerto anterior, escrito por ele em 1865 para seu amigo e celista Ludevit Peer, mas que jamais foi orquestrado como Dvorák pretendia. Trata-se de um concerto em Lá Maior, em 3 movimentos, cujos manuscritos se encontram no Museu Britânico. As casas de concerto nunca conheceram essa obra executada com orquestra, mas apenas na orquestração para piano feita em 1930 por Jamil Burghauser. Desse concerto existem 2 gravações, por Milos Sádlo e por Werner Thomas-Mifune.

Extraído DAQUI

Antonin Dvorak (1841-1904) – Concerto para violoncelo e orquestra em Si menor, Op. 104
01. I. Allegro
02. II. Adagio, ma non troppo
02. III. Finale. Allegro moderato

Estocolmo, Konserthus, noviembre de 1967
Você pode comprar na Amazon

Swedish Radio Symphony Orchestra
Sergiu Celibidache, regente
Jacqueline du Pré, violoncelo

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Carlinus

J. S. Bach (1685 – 1750) – Concertos de Brandenburgo Nos. 6, 3, 5 e 2 (transcrição para violão)

Interessante esta transcrição dos imortais Concertos de Brandenburgo de Johann Sebastian Bach. Ouça e tire suas conclusões. Estou de saída. Preciso ir a uma comemoração de aniversário. Até mais! Bom deleite!

Johann Sebastian Bach (1685 – 1750) – Concertos de Brandenburgo Nos. 6, 3, 5 e 2 (transcrição para violão)

Brandenburg Concerto No. 6 in B flat major, BWV 1051
1. Allegro Moderato
2. Adagio Ma Non Tanto
3. Allegro

Brandenburg Concerto No. 3 in G major, BWV 1048
4. Allegro
5. Adagio
6. Allegro

Brandenburg Concerto No. 5 in D major, BWV 1050
7. Allegro
8. Affetuoso
9. Allegro

Brandenburg Concerto No. 2 in F major, BWV 1047
10) Allegro Moderato
11) Andante
12) Allegro Assai

Amsterdam Guitar Trio

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Carlinus

Leonard Bernstein (1918-1990) – Sinfonia No. 1 – "Jeremias" e Gustav Mahler (1860-1911) – Sinfonia No. 4 em Sol

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A Sinfonia No. 1 de Bernstein – “Jeremias” – estreou no mundo da música em 1944. Foi considerado o melhor trabalho daquele ano nos Estados Unidos. Particularmente, eu gosto bastante deste trabalho de Bernstein. É uma obra programática feita a partir da história do profeta judeu Jeremias. Bernstein utiliza o drama vivido pelo profeta, bem como textos do livro de Lamentações de Jeremias, um poema acróstico, narrando a destruição de Jerusalém pelos babilônicos, 6 séculos antes de Cristo, e as desventuras do referido profeta. Entre os profetas judeus, Jeremias certamente seja um dos que mais sofreram. Sujeito de emoções à flor da pele, Jeremias absorve todas as dores de Jerusalém quando a cidade é completamente sitiada e queimada. Antes disso, passara 40 anos advertindo o povo para que se voltasse para o Deus de Israel sem que tivesse qualquer êxito. Vale a pena conferir o trabalho de Bernstein. Aparece ainda no post a maravilhosa Sinfonia no. 4 de Mahler. Não é natural que vejamos, mas a regência fica com Marin Alsop, uma mulher (sic.). Em alguns dias postarei o próprio Bernstein regendo a Sinfonia Jeremias. Uma boa apreciação!

Leonard Bernstein (1918-1990) – Sinfonia No. 1 – “Jeremias”
01. I. Profecia
02. II. Profanação
03. III. Lamentação

Gustav Mahler (1860-1911) – Sinfonia No. 4 em Sol
04. I. Bedächtig. Nicht eilen
05. II. In gemächlicher Bewegung. Ohne Hast
06. III. Ruhevoll
07. IV. Das himmlische Leben. Sehr behaglich

Bournemouth Symphony Orchestra
Marin Alsop, regente
Lisa Milne, soprano

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Carlinus

Daniel Kientzy interpreta Horia Şurianu

Pretendia postar algo diferente antes de voltar ao sax e aos romenos, mas o que realmente queria postar vai me demandar um pouco mais de tempo para organizar. Enquanto isso, vamos ao sax e aos romenos. Aqui está uma de minhas peças favoritas, o Concerto para saxofones e orquestra de Horia Şurianu, acompanhado por uma peça de câmara, Esquisse pour un Clair-Obscur (algo como Esboço para um Claro-Escuro).

Horia Şurianu nasceu em 1952, em Timișoara (Romênia), mas vive na França desde 1983 (naturalizou-se francês). É ligado à música espectral de uma maneira bem óbvia, como vocês poderão notar pelas duas obras aqui apresentadas. Sua obra, no entanto, é muito difícil de ser encontrada. Mesmo com enormes esforços, não tenho mais do que seis peças dele.

O Concerto para saxofones (sopranino e tenor) é uma obra muito enérgica, rítmica, pulsante, com dois movimentos rápidos entremeados por um central bem introspectivo. Apesar da linguagem moderna, é obra extremamente acessível pelo seu ânimo caloroso.

Esquisse pour un clair-obscur
foi composto para saxofone soprano e um conjunto instrumental formado por flauta, clarinete, violino, violoncelo e piano. Embora não seja uma obra hermética, já não tem aquela pulsação que torna o concerto tão acessível. É obra mais introspectiva no todo, um pouco mais áspera, mas possui, curiosamente, uma delicadeza estranha que me agrada muito.

Boa audição!

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Horia Şurianu (1952- )

01 Concerto para saxofones e orquestra

02 Esquisse pour un clair-obscur, para saxofone e conjunto de câmara

Daniel Kientzy, saxofones
Orchestre de Chambre de la Radio Nationale de Roumanie (faixa 1)
Neil Thomson, regente (faixa 1)
Ensemble Archaeus (faixa 2)
Liviu Danceanu, regente (faixa 2)

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PS: o cd pode ser encontrado na Amazon francesa.

itadakimasu

Piotr I. Tchaikovsky (1840-1893) – Sinfonia Manfredo em Si menor, Op. 58

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A Sinfonia Manfredo de Tchaikovsky foi composta no ano de 1885 e dedicada a Mily Balakirev. É baseado no poema dramático Manfredo de Lord Byron. A obra é o único trabalho sinfônico de Tchaikovsky que não recebeu uma numeração. É uma sinfonia programática de grande complexidade e extensão. No primeiro movimento Manfredo vaga pelos Alpes atormentado por dores espirituais atrozes. O segundo movimento é de um grande colorido orquestral, o que dá a ideia de um mundo mágico, frágil e sedutor. O terceiro movimento traz uma reflexão com elementos alpinos. E aos poucos retoma o tema do primeiro movimento. No quarto e último movimento, Manfredo aparece no mundo subterrâneo no meio de um bacanal. O herói morre após a visão de sua amada. É um trabalho que exige atenção pelas nuances que desperta. Escolhi esta versão com Svetlanov pela satisfação que gerou em mim. Inclusive, enquanto digito estas palavras, estou a ouvir este extraordinário trabalho. Boa apreciação!

P.S. Não achei o CD postado na Amazon, mas encontrei um outro com a mesma Sinfonia Manfredo gravado pelo mesmo Svetlanov

Piotr I. Tchaikovsky (1840-1893) – Sinfonia Manfredo em Si menor, Op. 58
01. I. Lento lugubre
02. II. Vivace con spirito
03. III. Andante con moto
04. IV. Allegro con fuoco

Na Amazon

State Symphony Orchestra of Russian Federation

Evgeny Svetlanov, regente

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Carlinus

Gustav Mahler ( 1860-1911 ) – Sinfonia Nº 3 – Kubelik – Bavarian Symphonic Orchestra

Todas as Sinfonias de Mahler são ícones, mas penso que a 2ª, 3ª, 8ª, 9ª e 10ª são as mais importantes desse repertório. Gosto também muito deste sinfonia. Acho que é porque eu sou meio bucólico. Talvez ainda seja porque eu busco na natureza aquilo que não encontro em mim. Quando eu a ouvi pela primeira vez, eu odiei. Achei muito chata. Mas depois que eu comecei a ler e a freqüentar este blog as coisas começaram a mudar. Seja lá porque, eu gosto muito dessa sinfonia. Como de sempre, peguei alguns textos de outros blogs. Se alguém quiser complementar, fique à vontade.

SINFONIA No.3 (para contralto, coro feminino, coro infantil e orquestra)
Tonalidade principal: Ré menor
Composição: 1895-1896
Revisão: 1906
Estréia: Crefeld, 9 de junho de 1902, no festival da Allgemeine Deutsche Musikverein (regência de Mahler)
1a.Publicação: 1898 (Viena, Wenberger)
Instrumentação:
4 flautas (todas alternando com piccolos)
4 oboés (4o. oboé alternando com corne-inglês)
3 clarinetes (Sib e La- 3o. clarinete alterna com clarone)
2 clarinetes em Mib
4 fagotes (4o. fagote alterna com contrafagote)
8 trompas (Fa)
4 trompetes (Fa e Sib)
Flugelhorn (fora do palco)
4 trombones
Tuba contrabaixo
6 tímpanos (2 conjuntos de 3 cada)
2 glockenspiels
Tamburin
Tam-Tam
Triângulo
Prato suspenso
Caixa Clara
Bombo
Pratos
Caixas claras fora do palco
Sinos (afinados) fora do palco
2 Harpas
Quinteto de Cordas (violino I, II, violas, cellos e baixos com corda C grave)
Contralto solo
Coro feminino
Coro infantil
Duração: aprox. 100 minutos
Movimentos:
Part I
– I Kräftig. Entschieden
Part II
II- Tempo di Menuetto. Grazioso
III- Comodo. Scherzando. Ohne Hast
IV- Sehr langsam. Misterioso. Durchaus ppp.
V- Lustig im Tempo und keck im Ausdruck.
VI- Langsam. Ruhevoll. Empfundem
Texto: 2 textos:
1)”O mensch! Gib Acht!” de Friedrich Nietzsche (IV movimento)
2)”Es sungen drei Engel” da ‘Trompa mágica do menino’ (V movimento)
Programa: Mahler originalmente havia pensado em uma sinfonia programática que descreveria a natureza, por isso, iria chamá-la ‘Sinfonia pã’. Depois, quando decidiu incluir o texto de Nietzsche, pensou em chamá-la ‘Gaia Ciência’, com o subtítulo ‘Sonho de uma manhã de verão (segundo Bradford:1983, p.33) O programa original era assim:
I- Chega o verão
II- O que me dizem as flores do campo
III- O que me dizem os animais da floresta
IV- O que me diz a noite
V- O que me dizem os sinos da manhã
VI- O que me diz o amor
Esses pequenos índices, segundo Mahler, só foram conhecidos depois, na publicação de um programa de concerto.
Comentários: É a mais extensa sinfonia de Mahler e de todo o repertório romântico. De qualquer forma, é muito nítida a preocupação humanística e filosófica de Mahler, retratada de maneira entusiasmada nesta grande sinfonia.

*retirado daqui: http://repertoriosinfonico.blogspot.com/2007/06/sinfonias-informaes-tcnicas.html
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A sinfonia Nº3 em ré menor, de Gustav Mahler foi composta entre 1893 e 1896. É uma obra bastante longa (a maior sinfonia de Mahler), a mais longa do reportório romântico, aproximadamente cem minutos de música.

Estrutura

A sinfonia está dividida em seis andamentos:
Kräftig entschieden (forte e decisivo)
Tempo di Menuetto (Tempo de minueto)
Comodo (Scherzando) (confortável, como um scherzo)
Sehr langsam–Misterioso (muito lento, misteriosamente)
Lustig im Tempo und keck im Ausdruck (Alegre em tempo e atrevido em expressão)
Langsam–Ruhevoll–Empfunden (lento, tranquilo, profundo)
Em cada uma das primeiras quatro sinfonias de Gustav Mahler, o próprio criou uma explicação da narrativa destas sinfonias. Na terceira, a explicação de cada andamento, é a seguinte:
“Chega o Verão”
“O que me dizem as flores do campo”
“O que me dizem os animais da floresta”
“O que me dizem os homens”
“O que me dizem os anjos”
“O que me diz o amor”
Todos estes títulos foram publicados em 1898.
Originalmente a Sinfonia possuía um sétimo andamento, “O que me dizem as crianças”, porém este foi colocado na Sinfonia No.4, no último andamento.

** retirado daqui : http://pt.wikipedia.org/wiki/Sinfonia_n.%C2%BA_3_(Mahler)

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Quarto Movimento

ZARATHUSTRAS MITTERNACHTSLIED (Canção da Meia-Noite de Zarathustra)

ALT (CONTRALTO):
O Mensch! Gib acht!
Was spricht die tiefe Mitternacht?
Ich schlief!
Aus tiefem Traum bin ich erwacht!
Die Welt ist tief!
Und tiefer als der Tag gedacht!
Tief ist ihr Weh!
Lust tiefer noch als Herzeleid!

Weh sprich: Vergeh!
Doch alle Lust will Ewigkeit.
Will tiefe, tiefe Ewigkeit!

Ó homem! Cuide-se!
O que faz a meia-noite profunda?
Adormeci!
De um sonho profundo Eu estou acordado!
O mundo é profundo!
E um pensamento mais profundo do que o dia!
Profunda é a sua desgraça!
Lust ainda mais profunda do que tristeza!

Ai a dizer: isso!
Mas toda a alegria quer a eternidade.
Will profunda, profunda eternidade!

***Retirado daqui :http://www.vagalume.com.br/gustav-mahler/sinfonia-n-3-quarto-movimento.html#ixzz136U7gXu0

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Quinto Movimento

ES SUNGEN DREI ENGEL (Três anjos cantaram)

KNABENCHOR (CORAL INFANTIL):
Bimm bamm, bimm, bamm…

FRAUENCHOR (CORAL FEMININO):
Es sungen drei Engel einen süßen Gesang,
Mit Freuden es selig in den Himmel klang:
Sie jauchzten fröhlich auch dabei,
Daß Petrus sei von Sünden frei.
Und als der Herr Jesus zu Tische saß,
Mit seinen zwölf Jüngern das Abendmahl aß
Da sprach der Herr Jesus: Was stehst du denn hier?
Wenn ich dich anseh’, so weinest du mir.”

ALT (CONTRALTO):
“Und sollt’ ich nicht weinen, du gütiger Gott”…

FRAUENCHOR (CORAL FEMININO):
Du sollst ja nicht weinen!

ALT (CONTRALTO):
Ich hab’ übertreten die zehn Gebot;
Ich gehe und weine ja bitterlich,
Ach komm und erbarme dich über mich!”

FRAUENCHOR (CORAL FEMININO):
“Hast du denn übertreten die Zehen Gebot,
So fall auf die Knie und bete zu Gott,
Liebe nur Gott in alle Zeit.
So wirst du erlangen die himmlische Freud!”
Die himmlische Freud’ ist eine selige Stadt;
Die himmlische Freud’, die kein Ende mehr hat.
Die himmlische Freud’ war Petro bereit’
Durch Jesum und allen zur Seligkeit.

Tradução
Boys Choir (CORAL INFANTIL):
BIMM Bamm, BIMM, bam …

CORO DA MULHER (Feminino CORAL):
Três anjos cantaram uma canção doce,
Abençoado com alegria, que soou no céu:
Ela gritou alegremente presentes,
Que Pedro estava livre do pecado.
E quando o Senhor Jesus sentado à mesa,
Com seus doze discípulos comeram a Última Ceia
Então disse o Senhor Jesus: O que você está fazendo aqui?
Quando eu olhar para você, e você chora comigo. ”

ALT (contralto):
“E eu não vou chorar, você bom Deus” …

CORO DA MULHER (Feminino CORAL):
Você não deve chorar!

ALT (contralto):
Eu quebrei os Dez Mandamentos;
Eu ando e chorar amargamente;
Oh, venha e tenha misericórdia de mim! ”

CORO DA MULHER (Feminino CORAL):
“Vocês quebraram os Dez Mandamentos,
Em seguida, cair de joelhos e rezar a Deus,
Só o amor de Deus em tudo.
A Sun irá levá-lo a alegria celestial! ”
A alegria celeste “é uma cidade abençoada;
A alegria celeste, que não tem fim.
A alegria celeste Petro estava pronto ‘
Através de Jesus e de todos para a salvação.

**** retirado daqui :http://www.vagalume.com.br/gustav-mahler/sinfonia-n-3-quinto-movimento.html#ixzz136UpaaMx

É isso

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Gabriel Clarinet

Dmitri Shostakovich (1906-1975) – Piano Sonata No.1, Op.12, 24 Preludes, Op.31, Piano Trio No.2, Op.67 e etc (CDs 4 e 5 de 5 – final)

Concluímos, assim, esta extraordinária série com 5 CDs com obras pianísticas e de câmara de Dmitri Shostakovich. Tenho um profundo entusiasmo pelas obras do russo. Shosta é uma paixão inexplicável. Há por trás de sua personalidade, uma turbilhão de fatos, eventos, sentimentos, emoções construídas com sangue, suor, medo e incertezas. Alguns o rotulam de covarde por ter silenciado ou ficado na União Soviética, quando uma safra de compositores e artistas decidiram deixar a pátria comunista. É muito fácil rotulá-lo, depreciá-lo, chamá-lo simplesmente de “covarde”. Uma faca foi posta em seus dentes. Um instrumento perfurador foi encostado em suas costelas. Qualquer movimento em falso representaria a fulminação. Todavia, Shosta permaneceu com sua personalidade ímpar – suportou com tremores, temores, ironias e anuências fingidas. Fez tudo isso, porque acreditava na música. Escreveu seu nome da história da cultura do século XX, como um dos maiores compositores de todos os tempos. Não deixe de ouvir estes dois últimos CDs. Boa apreciação!

Dmitri Shostakovich (1906-1975) – Piano Sonata No.1, Op.12, 24 Preludes, Op.31, Piano Trio No.2, Op.67, Cello Sonata in D minor, Op.40, Moderato (for cello and piano), Two Pieces (for string quartet), Piano Quintet in G minor, Op.57

DISCO 4

Piano Sonata No.1, Op.12
01. Allegro –
02. Adagio
03. Adagio
04. Allegro – Poco meno mosso-
05. Adagio – Lento –
06. Allegro – Meno mosso – Moderato – Allegro

Lilya Zilberstein, piano

24 Preludes, Op.31
07. I. Moderato
08. II. Allegretto
09. III. Andante
10. IV. Moderato
11. V. Allegro vivace
12. VI. Allegretto
13. VII. Andante
14. VIII. Allegretto
15. IX. Presto
16. X. Moderato non troppo
17. XI. Allegretto
18. XII. Allegro non troppo
19. XIII.. Moderato
20. XIV. Adagio
21. XV. Allegretto
22. XVI. Andantino
23. XVII. Largo
24. XVIII. Allegretto
25. XIX. Andantino
26. XX. Allegretto furioso
27. XXI. Allegretto poco moderato
28. XXII. Adagio
29. XXIII. Moderato
30. XXIV. Allegretto

Olli Mustonen, piano

Piano Trio No.2, Op.67
31. I. Andante – Moderato – Poco più mosso
32. II. Allegro con brio
33. III. Largo –
43. IV. Allegretto – Adagio

Beaux Arts Trio
Isidore Cohen, violino
Bernard Greenhouse, cello
Menahen Pressler, piano

DISCO 5

Cello Sonata in D minor, Op.40
01. I. Allegro non troppo
02. II. Allegro
03. III. Largo
04. IV. Allegro

Moderato (for cello and piano)
05. Moderato (for cello and piano)

Lynn Harrell, cello
Vladimir Ashkenazy, piano


Two Pieces (for string quartet)
06. I. Elegy
07. II. Polka
Piano Quintet in G minor, Op.57
08. I. Prelude
09. II. Fugue
10. III. Scherzo
11. IV. Intermezzo
12. V. Finale

Fitzwilliam String Quartet
Vladimir Ashkenazy, piano
Lucy Russel, violino I
Jonathan Sparey, violino II
Alan George, viola
Andrew Skidmore, cello

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Carlinus

Nicolo Paganini – The 6 Concertos – Salvatore Accardo – LPO – Dutoit

Esta coleção foi postada originalmente há uns três anos atrás, mais ou menos, mas os links se apagaram. Demorei para repostá-los devido ao simples fato de não estar mais conseguindo encontrar os cds. Mas depois de muito fuçar minha bagunça, eis que os encontrei, e agora aqui está.
Estou fazendo uma megapostagem, com os três cds em um arquivo só no Megaupload. Tenho tido alguns aborrecimentos com o Hotfile, e o estou deixando de lado por um tempo até eles resolverem alguns questões.
Não vou falar muito sobre esta postagem, pois Paganini ocasiona algumas discussões violentas. Alguns o consideram superficial, apenas um virtuose cheio de frescuras, que não se preocupa com a parte orquestral, deixando o violino o tempo todo em primeiro plano. Outros o amam. Ou seja, trata-se de uma questão de amor e ódio. Serei breve em meu comentário: adoro estes concertos, e não ligo para a parte orquestral pobre, pois o que quero mesmo é ouvir o violino, já que o compositor é considerado um dos maiores violinistas de todos os tempos. Infelizmente não existia a indústria fonográfica naquela época para podermos melhor apreciar, mas deixemos isso então nas mãos deste gigante do instrumento, Salvatore Accardo. O regente é o sempre competente Charles Dutoit e a orquestra é “apenas” a Filarmônica de Londres. É pouco ou querem mais?

Nicolo Paganini – The 6 Concertos – Salvatore Accardo – LPO – Dutoit

CD 1
01 – Concerto #1 in D major,op.6- Allegro maestoso
02 – Concerto #1 in D major,op.6- Adagio
03 – Concerto #1 in D major,op.6- Rondo. Allegro spiritu
04 – Concerto #2 in B minor,op.7- Allegro maestoso
05 – Concerto #2 in B minor,op.7- Adagio

CD 2

01 – Concerto No 3 in E major- 1. Introduzione
02 – Concerto No 3 in E major- 2. Adagio. Cantabile Spianato
03 – Concerto No 3 in E major- 3. Andantino vivace
04 – Concerto No 6 in E minor op. post.- 1. Risoluto
05 – Concerto No 6 in E minor op. post.- 2. Adagio
06 – Concerto No 6 in E minor op. post.- 3. Rondo ossia Polonese

CD 3
01 – Concerto No 4 in D minor- 1. Allegro maestoso
02 – Concerto No 4 in D minor- 2. Adagio flebile con sentimento
03 – Concerto No 4 in D minor- 3. Rondo galante. Andantino gaio
04 – Concerto No 5 in A minor- 1. Allegro maestoso
05 – Concerto No 5 in A minor- 2. Andante, un poco sostenuto
06 – Concerto No 5 in A minor- 3. Finale – Rondo. Andantino quasi Allegretto

Salvatore Accardo – Violino
London Philharmonic Orchestra
Charles Dutoit – Conductor

BAIXE AQUI – DOWNLOAD HERE
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